Con 15 integrantes y un vehículo aéreo no tripulado comenzó Droneproject Puebla, que tiene como principales objetivos difundir los múltiples usos de los drones, así como desarrollar nuevos prototipos más accesibles a la población.

Los drones son vehículos aéreos no tripulados y se crearon principalmente con fines bélicos, aunque actualmente también se pueden utilizar para la entrega de paquetes a distancia, para la filmación de películas o para verificar de manera segura las zonas de desastre.

Luis Ángel Pineda, que cursa el noveno semestre de Computación en la BUAP, dijo durante la presentación de Droneproject Puebla que México es una potencia en drones, debido a que uno de sus principales impulsores es mexicano: Jordi Muñoz.

El joven bajacaliforniano desarrolló en 2008 un drone accesible para la mayoría de personas, lo cual generó que no sólo los militares controlaran este tipo de tecnología.

Antes de que Jordi creara su prototipo, los drones en el mercado militar tenían un costo de 60 mil dólares y sólo podían ser comprados por gobiernos.

El modelo más reciente en 3D Robotics, empresa de Jordi, cuesta mil 350 dólares -16 mil 800 pesos- aunque existen versiones más sencillas que cuestan unos 450 dólares -5 mil 625 pesos-.

 

 

Drones al servicio de la ciencia

Para Luis Ángel los drones son una materia de la ciencia pero también de los negocios, por eso las dos principales funciones que tiene la organización es la difusión de la ciencia, pero también la creación de prototipos accesibles.

Copiando el modelo de Droneproject México, la organización poblana estará dividida en dos: Devlab, para el desarrollo de software y aplicaciones, y Fablab, para la fabricación de vehículos.

Algunos de los proyectos que tienen en mente como colectivo son la construcción de un simulador y entrenador parecido a un videojuego para que los integrantes de la comunidad aprendan a utilizar los equipos.

También quieren crear el primer motor de realidad aumentada, así como la fabricación de equipos económicos -de unos 2 mil 200 pesos para que los estudiantes los puedan adquirir- y la generación de un sistema inteligente para aterrizajes de emergencia.

A pesar de que en este momento Droneproject Puebla tiene un solo drone, la organización está en pláticas con el rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Alfonso Esparza Ortiz, para que la institución compre cinco vehículos aéreos para el desarrollo de las propuestas.

Los chicos de Droneproject Puebla saben que el camino será largo para cumplir con su meta, pero como sostuvo Luis Ángel: ellos tienen alas para volar.