Universidades
BUAP transforma basura orgánica en abono
En la preparatoria “Lic. Benito Juárez García” se elabora el abono VermiBUAP, a partir de basura orgánica, para la reforestación de C.U.
Educación para la separación, manejo, transformación y aprovechamiento de residuos orgánicos domésticos por medio de lombricompostaje, es el nombre del proyecto que desde hace año y medio cambió la manera de ver y tratar la basura orgánica en la preparatoria “Lic. Benito Juárez García” de la BUAP, gracias a una tecnología desarrollada por investigadores de la Institución que además cuenta con un valor agregado: el abono orgánico VermiBUAP.
De esta manera, no sólo se trata, también se aprovecha la basura orgánica generada por los preparatorianos para la obtención de un abono orgánico de excelente calidad y bajo costo cuya marca está registrada por Máxima Casa de Estudios de Puebla. Por cada 120 toneladas de residuos se producen, en aproximadamente tres meses, 40 toneladas de abono orgánico que se aprovechan para la reforestación de Ciudad Universitaria.
Este modelo de cuidado al medio ambiente ha llamado la atención de autoridades de dos municipios de la entidad: Puebla y Cuautlancingo, quienes en fechas recientes visitaron la prepa Benito para conocer el proyecto y valorar su aplicación en sus respectivas demarcaciones.
En el primer caso, representantes de la Universidad presentaron esta tecnología al secretario de Medio Ambiente y Servicios Públicos del Municipio de Puebla, Gabriel Navarro Guerrero, quien estuvo acompañado de directores del área de Medio Ambiente. Después tocó el turno a Félix Casiano Tlahque, presidente municipal de Cuautlancingo.
Ambos escucharon de José Cinco Patrón Ibarra, profesor investigador del Centro de Agroecología del Instituto de Ciencias y responsable del proyecto, una detallada explicación de cómo los residuos orgánicos se transforman en lombricomposta y ésta en el abono orgánico VermiBUAP.
El proceso de recolección y transformación de basura se hace en unas camas de blocks de 10 metros de largo por uno de ancho y 60 centímetros de alto, dentro de las cuales se pueden almacenar hasta 10 toneladas de basura.
“Se coloca una capa de 40 centímetros de alto de desechos orgánicos que se cubren con un plástico negro que permite su calentamiento y la fermentación, evitando los malos olores; en dos semanas se destapa y se vierte una pequeña capa de lombrices y pasto; el contenedor se vuelve a cubrir y cada semana se destapa y riega. Mes y medio después se retira la capa superficial del abono y así el proceso continúa hasta que se termina la última capa de alimentos en aproximadamente tres meses”, explicó.
Como resultado, continuó, “obtenemos un abono orgánico que se utiliza como fertilizante y que no contiene químicos tóxicos, este producto ya lo ha patentado la Universidad para su venta con el nombre de VermiBUAP”.
En sendas oportunidades el investigador destacó las ventajas de llevar a cabo el proyecto “Educación para la separación, manejo, transformación y aprovechamiento de residuos orgánicos domésticos por medio de lombricompostaje” fuera de la Universidad, pues los beneficios no serían sólo ambientales, sino también sociales y hasta económicos.
Argumentó lo anterior al señalar que del total de basura que se genera tanto en la industria como a nivel doméstico, 60 por ciento es orgánica, 30 por ciento es reciclable y –si se aprovecha esa sexagésima parte- sólo el 10 por ciento iría al relleno sanitario; “de tal forma que si nuestro relleno sanitario tenía una vida útil de 10 años, al quitarle 90 por ciento, podríamos tenerlo funcionando por 100 años, simplemente por separar… La solución al problema de la basura es separar”, enfatizó.
Cabe señalar que además de la preparatoria “Benito Juárez”, a mediados de junio comenzó a funcionar el segundo Centro de Acopio de Desechos Orgánicos Comunitario, en Ciudad Universitaria, que de inicio recibe los restos de alimentos generados por las 16 cafeterías de C.U., aunque la meta es servir como centro receptor de desechos orgánicos de los universitarios y vecinos de la zona.