Sábado, 16 De Mayo De 2026 | Puebla

Sociedad

El Puebla de la Franja, equipo representativo del estado, en caída libre

Otra vez somos uno de los peores equipos de futbol

El Puebla de la Franja, equipo representativo del estado, en caída libre

Ya no es novedad. Más bien es una lamentable realidad. El Puebla de la franja, el equipo representativo, al menos formalmente de esta ciudad y de este estado, no tiene pies ni cabeza.

Desde hace muchos años este cuadro, que ocasional y excepcionalmente llegó a ser protagonista del futbol mexicano, ha pasado una parte importante de su ya larga historia (setenta años), navegando en la mediocridad, y viviendo de los ciclos que cada torneo reaviva entre sus aficionados la esperanza de que "ahora sí" tendremos un equipo digno, competitivo, que al menos dará espectáculo, y por lo menos de local y de forma intermitente, pueda dar alegrías a sus abnegados, pacientes y fieles seguidores.

Pero no. Una vez más llega la frustración, la desesperanza, la tristeza.

Otra vez somos uno de los peores equipos de futbol. Y lo que es más desesperante, no se ve cómo esta oncena pueda mejorar.

Se ha llegado a tal grado, que en el partido del fin de semana, ante Cruz Azul, según lo declaró el auxiliar que compareció a la rueda de prensa, ante la ausencia de Rubén Omar Romano, el objetivo era que no volvieran a golear al equipo.

¡En la madre!

Un gol en cuatro partidos. Expulsados por escupir a un rival y agredir con un codazo en la cara a un contrario. Oportunidades de gol falladas de manera increíble. Una vaca sagrada del futbol nacional, que aporta lo mismo en la banca que en el terreno de juego. Nada.

Un grupo de jugadores extranjeros que no justifican los jugosos ingresos que perciben y a los que, desde luego no les interesa el destino de este equipo, pues al final de cuentas ellos sólo cambian de equipo. Un reducido grupo de futbolistas voluntariosos, que sudan en verdad la camiseta pero, sin que se advierta en ellos un rumbo, una idea futbolística que hiciera abrigar la esperanza de que se está en el camino.

Lo único que queda, como siempre es rezar para que haya uno peor. ¿Los Leones Negros de la U. de G. o los Tiburones Rojos del Veracruz? y párele de contar.

El pelotón de la ignominia se reduce a estos cuadros, con la variante a tomar en cuenta, que en Veracruz y en U. de G. el porcentaje es volátil y cada triunfo les significa una mejora sustancial en el porcentaje.

Pareciera muy temprano pero esta película ya la vimos y no tiene un final feliz, pues una vez que entras al tobogán de la presión, de los malos resultados, de la desesperación, de las expulsiones absurdas, de las fallas a la ofensiva y a la defensiva, comienza la cada libre.

Y lo que es peor, este equipo no tiene forma, no sabemos a qué juega, sigue siendo un cheque al portador; y la prometida "difícil aduana" que significaría jugar en el Estadio Cuauhtémoc, sólo es una zona recreativa de día de campo para los visitantes, eso sí con un campo muy bonito y un pasto muy verde.

Hasta la próxima entrega. Y a pedirle a Dios que nos ayude, aunque como dice Juan Villoro, si a Dios le interesara el futbol sólo habría empates, para atender ese tipo de peticiones.