A través de aceite de ricino, producido por la planta de higuerilla, se genera biodiesel para impulsión de motores en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

El proyecto ecológico es liderado por Manuel Sánchez Cantú, profesor investigador de la BUAP y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), e incluye la fabricación del combustible, las operaciones de limpieza y extracción del aceite.

El investigador de la facultad de Ingeniería Química destaca que el biodiesel es un combustible renovable, que no depende de las reservas de petróleo, además de que genera ventajas ambientales al no producir gases.

El biodiesel se crea a partir de la cosecha de las oleaginosas y fomenta el desarrollo social y tecnológico, ya que puede generar empleos y se traduce en una energía limpia, indicó el académico originario de Atlixco.

El objetivo del proyecto que se genera en la BUAP es usar aceites no consumidos por el ser humano, como es el caso del ricino, el cual se extrae de la planta de la higuerilla que crece en los ecosistemas semidesérticos y que tiene potencial para generar biodiesel.

En la entidad esta planta se encuentra de manera silvestre, aunque existe un proyecto para cultivarla de manera masiva con procesos controlados, detalló Sánchez Cantú.

El proyecto lleva alrededor de cuatro años. En la primera etapa se realizó un estudio de las especies de la semilla para detectar la que generara mayor cantidad de aceite.

El investigador explicó que en la región de Atlixco e Izúcar de Matamoros se realizaron la mayoría de las pruebas por su cercanía con la ciudad de Puebla.

Aunque el realizar las pruebas para elegir el tipo de planta en esa región también tiene un sentido social, ya que se busca apoyar a la sociedad, ya que esta zona tiene una gran cantidad de migrantes a Estados Unidos y esto podría retenerlos.

La segunda etapa consistió en traspasar lo que se hizo a nivel laboratorio, a nivel piloto. La última etapa consiste en realizar pruebas para su aplicación en distintos motores, lo que se desarrolla actualmente.

A decir del investigador de la BUAP, el proyecto es pionero y el biodiesel es un mejor lubricante para los motores, ya que duplica la vida útil de los motores, aunque su energía específica es cinco por ciento menor que los combustibles generados por el petróleo, sin embargo el rendimiento energético es el mismo.

El producto no es tóxico, ya que su nivel es menor a la de la sal común de mesa y es 100 por ciento biodegradable, ya que en 21 días desaparece toda traza del mismo en la tierra.