Sociedad
Reformas impulsan nuevo poder de control y sanción: Hernández Avendaño
El académico expuso que las leyes secundarias en materia político-electoral y de telecomunicaciones se cierran a la ciudadanía
Las reformas constitucionales impulsadas por el presidente Enrique Peña Nieto tienen la intención de que haya un poder por encima de todos los demás poderes que sirvan para controlar, limitar y sancionar a cualquier tipo de poder, señaló el catedrático de la Ibero Puebla, Juan Luis Hernández Avendaño.
En su conferencia magistral, dentro del III Coloquio de Ciencias Políticas y Administración Pública, dijo que las reformas en materia político electoral y de telecomunicaciones dan la impresión de querer abrir las puertas a la ciudadanía, pero en las leyes secundarias éstas se cierran.
En general, las adecuaciones legales buscan controlar, limitar, intimidar y sancionar tanto a los poderes constitucionales como a los fácticos.
Un ejemplo, dijo Hernández Avendaño, es la reforma política electoral que da la bienvenida a las candidaturas ciudadanas que podrían dar empoderamiento, pero en la reforma secundaria se señala que para acceder a una candidatura es necesario tener las firmas del 15 por ciento del padrón electoral, lo que es una burla que se contrapone a la esencia de la Ley.
El politólogo lamentó que en México la clase política y un sector importante de la sociedad desprecien y burlen la Ley, “es común escuchar que el que no tranza no avanza, y es común que las personas pongan obstáculos para que las cosas no cambien”.
Consideró incluso que en México nos gusta reformar los artículos constitucionales y nos gusta hacer otra constitución, pero para que no se mueva el país.
El mal común del reformismo
El problema de la Ley en México es que se acata, pero no se cumple, por lo que las modificaciones no llegan a servir, lo que se convierte en el “mal común del reformismo”, detalló el catedrático de la Ibero.
Las reformas secundarias llevan claros ataques frontales a las reformas constitucionales y las debilitan, buscan que no haya nadie por arriba de la presidencia de la República.
Además establecen elementos regulatorios para disminuir los efectos de las reformas estructurales y que estás no toquen intereses de empresas y personajes cercanos al poder.
Para el analista, las reformas apuntan al mal común en el país, y en términos generales la persistencia del autoritarismo.
Al finalizar, pidió a los estudiantes reunidos en un salón de la Ibero, luchar por el bien común que es el enfrentar el autoritarismo en todas sus manifestaciones, algo que es más fácil, ya que el mal común se ha visibilizado provocando el surgimiento de ciudadanos que son intolerables al mal.