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Sociedad
En 1982, durante la entrega del Premio Nobel de 1982, rompió el protocolo y apareció vestido de blanco
En la ceremonia de entrega del Premio Nobel de 1982, el protocolo se rompió por dos hechos: por primera vez los reyes de Suecia no llegaron puntuales y por primera vez uno de los galardonados masculinos no vestía con frac negro. Gabriel García Márquez, cuentista, novelista y ex periodista, acudió a la ceremonia vestido de blanco, con un impecable traje de lino de estilo liquiliqui, tradicional de los llanos de Colombia y Venezuela.
Ese hombre que en sus novelas y cuentos, como Cien años de soledad o El amor en los tiempos del cólera, tejía las orillas de la fantasía y la realidad, acudió a recibir el premio que le otorgaba la Real Academia Sueca con plena independencia intelectual.
Con su vestido mestizo y durante el banquete de galardonados, el creador de personajes inolvidables como la cándida Eréndira, la matriarca Úrsula o el coronel Aureliano Buendía, dejó correr palabras que crearon imágenes fantásticas en la mente de las mil 710 personas que acudieron a la ceremonia en Estocolmo.
“Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen”, comenzó diciendo el hombre nacido en Aracataca, Colombia, un domingo 6 de marzo de 1927, “a las nueve de la mañana”, según sus propias palabras.
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Muere en su casa el escritor Gabriel García Márquez
Siete semanas antes, García Márquez, quien vivía en la Ciudad de México, había entrado perturbado y alegre a la casa de su amigo escritor Álvaro Mutis, para informarle la gran noticia: le habían llamado para decirle que había ganado el Premio Nobel.
El jurado dijo que se lo otorgaban “por sus novelas e historias cortas en las que los fantástico y lo realista se combinan en un mundo ricamente compuesto con imaginación para reflejar la vida y conflictos de un continente”.
Mutis recordaría, años después, cómo pasaban tardes de plática y whiskys compartidos en su casa de San Jerónimo, hablando de las historias que cada uno hacía. “Varias veces me ha hecho quedar como un perro al contarme detalladamente partes de sus textos que finalmente no incluyó en sus obras”, comentó este amigo y paisano de García Márquez.
El 10 de diciembre de 1982 García Márquez se apareció antes de las 6:00 de la tarde, acompañado de dos miembros de la estirpe García Barcha: Mercedes y Gonzalo, vestido de blanco caribeño y con una rosa amarilla apretada en la mano. Entre el riguroso negro de los trajes frac de los que le habían cumplido al protocolo real, el lino del vestido de Gabo no podía menos que despertar asombro.
La respuesta la tenía, o la tuvo, su abuelo materno, el general guajiro Nicolás Ricardo Márquez Mejía. El liquiliqui que rompió la monocromía de la tarde fue un homenaje a Nicolás, que lo llevaba como vestimenta de fiesta en su época de batallas y amores con la bella Tranquilina Iguarán Cotes.
Gabo le cumplió, además, a sus padres que no querían verlo vestir de negro en la ceremonia. Luisa Santiaga y Gabriel Eligio estaban convencidos de que la muerte alcanzaría al primero de sus 16 hijos si vestía frac oscuro.
Hoy, García Márquez todavía es considerado como el más popular de los escritores de lengua hispana que han ganado el Premio Nobel y el séptimo más popular entre los escritores de todas las lenguas.
Narrador de gran talla, hasta el año 2014 contaba en su haber con 42 libros publicados, incluyendo novelas, crónicas periodísticas, guiones cinematográficos y libros de cuentos. Como mecenas e impulsor de periodistas, creó la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, que es una de las más reconocidas escuelas de periodistas de habla hispana y portuguesa.
Hombre que siempre se preocupó por temas como la soledad, la violencia y el amor, Gabriel José de la Concordia García Márquez llevó su punto de vista sobre la experiencia humana de un modo singular, gracias a que creó un mundo muy semejante al cotidiano pero al mismo tiempo totalmente diferente a ello.
Técnicamente, su obra es realista en la presentación de lo verdadero y de lo irreal. De algún modo construyó diestramente una realidad en la que los límites entre lo verdadero y el fantástico se desvanecen muy naturalmente. Por esa maestría en el tejido, y por la abundancia y espectacularidad de su obra se destacó entre sus contemporáneos y se convirtió en un líder o caudillo del realismo mágico.
Hoy, a los 87 años de edad, falleció en la ciudad de México, luego de haber estado internado por una neumonía.