La experta en control de piojos Marcy McQuillan, quien dirige los centros de tratamiento Nitless Noggins, en California (EEUU), advierte que desde que se desató la moda de los selfies ha visto un incremento considerable en el contagio de piojos, sobre todo entre los más jóvenes.

Y es que para tomarse un selfie grupal, los participantes tienen que chocar sus cabezas para salir todos en la foto; si una de las personas tiene piojos, existe un riesgo elevado de que "se los pase" a los demás.

"Los piojos se contagian a través del contacto 'cabeza a cabeza'; no saltan ni vuelan, necesitan que las cabezas se toquen (choquen)", explicó McQuillan.

La doctora McMillan informa que todos sus pacientes adolescentes con piojos han confesado tomarse selfies todos los días.

Por otro lado Vanessa Mor, supervisora de Control de Piojos en Oakland, California, ha dicho que la teoría de la Dra. McQuillan no es descabellada.

Mor confirmó que en su caso también ha visto un aumento significativo en el caso de jóvenes y adultos jóvenes con piojos. Aunque Mor no atribuyó directamente este aumento a los selfies, acepta que es muy curioso que estos contagios sucedieran entre adolescentes y adultos, pues los casos de piojos son más comunes en niños de preescolar.

Sin embargo, para el Dr. Nick Celano, dermatólogo de Los Angeles + USC Medical Center, puntualiza que sí es posible que los piojos pasen de cabeza a cabeza, pero que se requeriría de más tiempo del que toma realizar un selfie para que los piojos logren esa "peregrinación express".

Celano destacó que se requiere que las cabezas estén unidas en lapsos de tiempo de por lo menos 10 segundos. Según el dermatólogo este tiempo no transcurre en la toma de un selfie. Además la forma de propagación de los piojos más común es por medio del uso de prendas o accesorios prestados, como peines, sombreros y ropa de cama.

Aunque Celano no descarta completamente la teoría de McQuillan, piensa que es "una hipótesis muy interesante".

Por eso y para prevenir cualquier "invasión de piojos", los tres expertos, McQuillan, Mor y Celano, recomiendan que cuando se tomen un selfie mantengan sus cabezas separadas, no vaya ser...

Para complementar, tenemos el testimonio de Sheila Fassler, enfermera desde hace 28 años, abrió una clínica pediátrica para el tratamiento capilar infantil con su esposo hace 3 años. Desde esa fecha había atendido a unos 4 mil chicos, pero tras la "revolución del selfie", sus casos se han multiplicado, sobre todo entre adolescentes.