Te puede interesar:
Nueve incendios se presentaron este fin de año en Texmelucan
Ciudad
Estas comunidades tienen amenazas naturales por sismos, huracanes, inundaciones y actividad volcánica
Foto Agencia Enfoque
La mitad de los municipios del estado de Puebla se encuentran en zonas de riesgo por diferentes factores como son el clima y las condiciones del suelo.
La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) reportó que 111 de los 217 municipios del estado tienen índices de riesgo global altos y muy altos.
Esto quiere decir que estas comunidades tienen amenazas naturales por sismos, huracanes, condiciones de viento, inundaciones y actividad volcánica; el índice se calcula estimando el tamaño de las pérdidas máximas esperadas en los asentamientos humanos.
Del total de los municipios en estas condiciones, 70 presentan índices muy altos de riesgo, mientras que sólo 41 son de riesgo alto.
Te puede interesar:
Nueve incendios se presentaron este fin de año en Texmelucan
Esto implica que tres de cada 10 municipios poblanos tienen condiciones extremadamente riesgosas debidas a sus características geográficas y climatológicas.
Dentro de estos se encuentra San José Chiapa, en donde se instalará la planta ensambladora de Audi, la cual entrará en operaciones a partir del año 2016.
Otro ejemplo es San Antonio Cañada el cual también presenta riesgos muy altos y en el cual los habitantes se encuentran asentados en una barranca en la que desembocan dos montañas; este municipio está contemplado entre los 14 municipios más pobres del estado y forma parte de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.
Además, en riesgo muy alto se encuentran Atlixco, Huejotzingo, Esperanza, Guadalupe Victoria, San Nicolás de los Ranchos, entre otros.
En cambio, en riesgos altos está el municipio de Puebla por las fallas sísmicas que hay en la región, así como Chietla, Ixtacamaxtitlám e Izúcar de Matamoros.
En el informe de la Sedatu se detalla que en todo el país hay cerca de 90 millones de personas que radican en zonas de riesgo, de las cuales el 70 por ciento viven en zonas urbanas, el 9.5 en zonas semiurbanas y 20.5 por ciento en comunidades rurales.
Esto lo informó la dependencia federal como parte de los cambios en las reglas de operación del Programa de Prevención de Riesgos en los Asentamientos Humanos publicadas en el Diario Oficial de la Federación.
Como parte de este programa el gobierno federal, por medio de la Sedatu, aporta recursos a los municipios que lo requieran para la creación de Atlas de Riesgo y el desarrollo de programas de ordenamiento territorial.
Por ejemplo, en Puebla se estima que sólo 31 ayuntamientos tienen Atlas de Riesgo, lo cual implica que el resto no cuenta con planes de contingencia actualizados.
"Actualmente, existe una desvinculación de la planeación territorial y las políticas para la prevención del riesgo, lo que ha propiciado la expansión de los asentamientos humanos hacia zonas no aptas", se indica en las reglas de operación del programa federal.
Esta falta de planeación es lo que ha llevado a que en los últimos años las afectaciones de los fenómenos climatológicos tengan impactos mayores en la población por lo que es necesario tener herramientas que regulen el crecimiento poblacional, se explica en la publicación.