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Nación
Un penalti atajado Raúl Gudiño le abrió llenó de confianza a los mexicanos que no tuvieron piedad con los argentinos
Foto CNN México
Con autoridad y buen futbol, la Selección Sub 17 de México se impuso 3 a 0 a una aguerrida Argentina, que no pudo nunca acortar distancias.
Los muchachos mexicanos echaron abajo los pronósticos y dominaron de inicio a final a los argentinos. México avanzó a la final y espera a Suecia o a Nigeria y está cerca de obtener otra vez el título mundial.
En los primero minutos del partido, una jugada equivocada de Salomón Wbias sobre Sebastián Driussi provocó que la albiceleste tuviera oportunidad de poner el marcador a su favor. El árbitro marcó un penalti contra los mexicanos, sin embargo, el guardameta Raúl Gudiño se recostó perfecto para detener el tiro y mantener intacta su portería.
La siguiente jugada no pudo presentarse mejor para la escuadra de Raúl Gutiérrez, pues apenas al minuto 5, Iván Ochoa cerró la pinza dentro del área para mandar el balón al fondo de la red y decretar el primero del encuentro.
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México mostró personalidad y en lugar de desbordarse sobre el arco argentino, ya con el marcador a su favor, el hombre de más en la cancha, se dedicó a darle vuelta al balón, a conducirlo de un lado a otro, para dejar correr los minutos.
Ni siquiera los golpes de los argentinos, que contaron con toda la complicidad del silbante que se negó a sancionar acciones brutales, sacó de su papel al Tri sub 17 y, alejando algunos intentos, le puso hielo total a las acciones.
Los minutos posteriores transcurrieron con angustia y mucha presión para el Tricolor, pues conforme avanzó el cotejo los sudamericanos lograron adelantar líneas, aunque sin lograr romper el orden defensivo de los mexicanos.
Algunas aproximaciones de ambos lados que sólo se quedaron en el intento hasta que al minuto 21, el mismo Ochoa puso el 2-0 para darle mayor ventaja a México.
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A partir de ese momento, Argentina comenzó a reflejar desesperación al no encontrar la fórmula para llegar al frente con claridad. El partido se volvió trabado debido a algunas llegadas fuertes sobre los futbolistas aztecas que parecían no ser castigados con severidad.
Cumpliéndose treinta minutos de partido, Joaquín Ibañez vio la tarjeta roja tras dejarle los tachones en la pierna a Govea.
Para la segunda mitad, México se renovó con la entrada de Tovar, Hernández y Granados, mientras Argentina no logró solidez para mermar la meta tricolor.
Algunas aproximaciones que no pudieron ser concretadas por ninguno de los bandos, por lo que poco a poco las acciones del partido se fueron enfriando.
El arquero Gudiño fue exigido en varias ocasiones, pero algunos rebotes y la extraordinaria colocación de la defensa mexicana impidieron el tanto que le pusiera nervio al juego.
A cuatro minutos del final, México metió el acelerador para que Govea dejara el balón justo a los pies de Granados, en una jugada donde no existía fuera de lugar, para que el recién ingresado pusiera el marcador 3-0.
Ya en el tiempo agregado, el guardameta Batalla derribó en los linderos del área a Tovar, ganándose la expulsión.
Argentina fue un equipo descompuesto, un costal de mañas plagado de vicios de gente grande, pegando como carniceros y descomponiendo ese arte que, se supone, traen implícito en su ADN, el del buen trato de balón que siempre les caracteriza.
Así, la selección Sub 17 logró instalarse en su segunda final consecutiva del Mundial, la tercera de las últimas cuatro ediciones, haciendo pedazos a otro de los históricos, Argentina, con un categórico 3-0 que pone a los mexicanos como favoritos para repetir la hazaña del título conseguido en 2011.
El conjunto dirigido por Raúl Gutiérrez volvió a sacar el carácter, a meterle el corazón y logró levantarse del golpe anímico que significó que le marcaran un penal en su contra apenas al minuto dos. Pero el héroe habitual, el gigante Raúl Gudiño detuvo el disparo para convertirse en el resorte que impulsó al Tri para el resto del partido.
México consiguió su pase a la final donde ya espera al ganador entre Nigeria y Suecia.
(Con información de El Unviersal y Milenio)