A la memoria de las hermanas Mirabal y de la Mtra. María Rodríguez Murillo, víctima de la ignorancia y el fanatismo religioso de la segunda oleada de la Guerra Cristera (1935).
La noche del sábado 26 de octubre de 1935 y bajo los gritos de ¡Viva Cristo Rey!, una turba de fanáticos llegó a la casa de la maestra María Rodriguez, en la comunidad sureña de Huiscolco del municipio de Tabasco en el estado de Zacatecas.
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La gente enloquecida tomó a la mujer, la sacaron de su casa, la golpearon, la torturaron por horas, luego le arrancaron la blusa y con un cuchillo le mutilaron los senos. María Rodríguez Murillo fue llevada por las masas a la entrada del pueblo y tirada en el suelo. Fue atada y sujeta a la silla de unos caballos y arrastrada por las calles de la comunidad.
Al día siguiente, el domingo de misa, el cura Cabral absolvió de cualquier pecado o culpa a hombres y mujeres, aquellos que participaron en el asesinato de María, acusada por el propio sacerdote de apoyar la reforma agraria y tener en su poder textos de corte comunista, en realidad era material pedagógico para sus clases.
El investigador David L. Raby logró documentar 223 casos de asesinatos y mutilaciones en el periodo de 1931-1940.