Hace unas décadas el Gobierno de México no extraditaba a los nacionales, si un narcotraficante era capturado en territorio nacional se le juzgaba y cumplía su pena; se privilegiaba la nacionalidad en vez del lugar donde se cometiera el delito.
Con los años cambió el esquema y hoy se extradita o expulsa a los mexicanos a Estados Unidos para que se les juzgue. Existe también la Corte Internacional de Justicia de la ONU cuya creación supuso el punto culminante de la evolución de los métodos para el arreglo pacífico de las controversias internacionales.
Más artículos del autor
Complemento ahora con otros tópicos:
Prisiones. Se sabe que los delincuentes ejercen “control” dentro de las prisiones mexicanas sean federales o locales y con ello continúan su actividad delictiva; algunos se han escapado varias veces. En las prisiones de Estados Unidos es muy difícil que los narcotraficantes mexicanos sigan operando sus negocios ilícitos.
Justicia. En nuestros tiempos ha corrido mucha tinta y palabrería sobre la impartición de la justicia, pero en lo futuro ¿México podría ejercer “soberanía judicial” en los casos de los delitos contra la salud y operaciones con recursos de procedencia ilícita?
Política criminal. Se han “llevado” a un narcotraficante y por las circunstancias se expulsó a nacionales detenidos, adicionalmente a los que se han extraditado al vecino país del norte, por lo que surge la interrogante: ¿El país podrá volver a ejercer algún día la plena “soberanía judicial” con los narcotraficantes mexicanos?
Terrorismo. El tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, así como la delincuencia organizada, se tratan en instancias del Consejo Económico y Social de la ONU, el terrorismo en el Consejo de Seguridad, ¿se llevará a los narcoterroristas mexicanos a este último Consejo?
Es conveniente en la práctica que los Estados Unidos impartan justicia a los narcotraficantes mexicanos, pues en el caso de llegar a las prisiones no operan dentro de ellas como lo hacen en México y, por otro lado, si por diversas razones no es posible ejercer la plena “soberanía judicial”, entonces la extraterritorialidad en la justicia transita por un sendero abierto.
León Tolstoi expresó: “Es más fácil hacer leyes que gobernar”.