Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Volver a ser polvo de estrellas

¿Y si le pregunto al ChatGPT algo menos personal como: “¿Si voy a volver a ser polvo de estrellas”?

Alejandra Fonseca

Psicóloga, filósofa y luchadora social, egresada de la UDLAP y BUAP. Colaboradora en varias administraciones en el ayuntamiento de Puebla en causas sociales. Autora del espacio Entre panes
 

Viernes, Abril 5, 2024

No he usado el famoso Chat GPT, aunque todo en la vida ya es algoritmo. Llegan múltiples invitaciones para que lo pruebe y no quiero. No me defiendo de la tecnología, ¡la amo!, pero me resguardo de ser absorbida por el interactuar con máquinas para todo y prefiero conservar lo que llamo mi ‘ingenua espontaneidad humana’.

¿Tengo miedo? Sí, ¿de qué? Ahí les va: la soledad es tóxica y te aísla aún de ti misma, cuando pretendes compartir espacios y tiempos con seres cuyo corazón late, pero de manera disímil al tuyo, y su mente ni por confusión concuerda con la tuya, pero sabes que por lo menos hay un corazón, una mente y un libre albedrío que pudieran vibrar, y las computadoras no tienen nada de eso por mucho que su conversación imite el pensamiento humano.

Más artículos del autor

Estos robots son magníficos: tienen las respuestas correctas a las consultas que les planteas, para las que han sido programados; no fallan en lo suyo, y si no tienen la información, no hacen gestos. Es muy cómodo, pero es la otra soledad.

Mi primera experiencia con ordenadores fue en los noventa cuando estudié en la UDLA y auxilié en inscripciones del nuevo ciclo escolar. Al descubrir cómo funcionaba la máquina, introduje en la línea de captura: “Do you love me?”, la máquina respondió: “Try again.” Reí a carcajadas porque ahí mi vida es donde estaba atorada, ¡en el intentar y reintentar una y otra vez! Volví a preguntar y la máquina respondió: “Can I help you?” Y exclamé con ironía: “¡Que si me puedes ayudar!” y entendí que la insensible máquina era el espejo que reflejaba mis carencias y batallas intestinas, pero nada más.

El contraste vino cuando hace años los Testigos de Jehová tocaron la puerta de la casa para hablar de la muerte y la salvación. Mi hijo, entonces pequeño, con alegría profunda y gran convicción les respondió: “Eso es lo bonito de la vida: morir para regresar a ser polvo de estrellas”.

¿Y si le pregunto al ChatGPT algo menos personal como: “¿Si voy a volver a ser polvo de estrellas” para sentirme bienvenida?

alefonse@hotmail.com

 

 

 

 

Vistas: 290
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs