Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Tipo bombín

Ahora crece mi cabello, lo dejo cortito, canoso y chino, tipo bombín, como lo bautizó mi hijo

Alejandra Fonseca

Psicóloga, filósofa y luchadora social, egresada de la UDLAP y BUAP. Colaboradora en varias administraciones en el ayuntamiento de Puebla en causas sociales. Autora del espacio Entre panes
 

Viernes, Junio 30, 2023

En pandemia se me hacía ocioso teñirme el cabello y lo dejé crecer; lo tenía tricolor: blanco en la raíz, castaño en el medio y castaño rojizo desteñido en las puntas, y como soy canosa y china natural, era un estropajo multicolor; eso sí, limpiecito y peinado del diario, ¡pero un desastre! No me importaba porque no salía de casa y para ser sincera, no me gusta ir a las estéticas y soy muy desidiosa para teñirme en casa, aunque cuando es obligado, ¡lo hago a regañadientes! Por esto, hace algunos años, con las ínfulas de una joven mujer en sus treintas -en los años noventa quise raparme al ver el video de Sinéad O'Connor cantando Nothing compares 2 U, del ahora fallecido Prince, y entonces supe: ¡esto es lo mío!

Enloquecí con la idea de raparme porque así me libraría de la teñida y de ir a las estéticas, pero mi hijo, que estaba en la primaria, cuando se lo platiqué me dijo que por favor no lo hiciera porque la gente iba a decir que yo tenía cáncer y eso lo lastimaría; decidí no hacerlo y lo prometí, quedando ese pendiente en mi vida para cuando llegara el momento.

Más artículos del autor

Al ver el estropajo multicolor que tenía en pandemia, un día al salir del baño, sin pensarlo, infundada en mi bata color pistache claro, tomé la máquina de rasurar perros que había comprado previendo evitar enviar a mi perrita a peluquear por si los canes se contagiaban de covid-19. Estaba nueva y no sabía usarla; pensé en usar rastrillo, pero era más riesgoso. ¡Y me aventé a raparme con la maquinita para deshacerme de mi cabello que me cagaba la madre! Pensé: “Con mi hijo grande y fuera de Puebla, no hay quién lo lastime al decirle que me rapé porque tengo cáncer”.

Lo primero que hice al terminar de pelarme a coco fue tomarme unas fotos y mandárselas a mi hijo. Le escribí: “¡Me rapé!” Inmediatamente respondió: “¡Te ves muy bien, má! ¡Tú carita se ve muy bonita y te luce mucho porque tu cráneo es una perfecta circunferencia!” Traslucía su alegría al cumplir uno de mis grandes deseos. Tuve curiosidad por aquello de la forma de mi cráneo. Tomé otras fotos y se las mandé a un amigo que me podría decir si era un buen coco. Respondió que había puesto un compás en la foto, y sí, era una circunferencia exacta, por lo que me puse feliz al comprobarlo.

No faltó quien pensara que me había rapado por tener cáncer. Pero mi hijo y yo ya somos otros, ¡y nunca va a cambiar que la gente siga siendo la misma! Pero no importa; lo toral es que ya no pueden lastimar a mi hijo con mi rapada ¡y yo puedo ser feliz por haberlo hecho! Ahora crece mi cabello, lo dejo cortito, canoso y chino natural: “¡Tipo bombín!”, como lo bautizó mi hijo. ¡¡Salud!!

alefonse@hotmail.com

Vistas: 490
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs