El adultocentrismo es aquel acto discriminatorio que considera a las personas adultas superiores sobre otras generaciones como niñez, adolescencia y juventud.
Las típicas frases para identificar si estas actuando como todo un adultocentrista pueden ser; "Cállate y no opines", “calladito te ves más bonito", “lo que x quiso decir es qué y… (porque es niño o niña y no sabe expresarse)” o “ tú que vas a saber”; frases que son parte de nuestra ancestral cultura patriarcal, adultocentrista, discriminatoria atribuible a una supuesta lógica latinoamericana, la que incluso en la comedia se dice que la gente aspira a ser padre o madre para tener a quién ordenar o decirle estas frases y muchas más (recordar que hacer comedia de la discriminación, es pretende normalizar este tipo de violencia).
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Sin embargo, déjeme decirle que lo que está haciendo afecta gravemente a esos seres queridos que tanto presume decir que ama y protege, pues en realidad les están generando mucho daño, ya que todas aquellas personas que viven este escenario sufren consecuencias psicológicas que pueden manifestar, en el presente y futuro inmediato, inestabilidad emocional por estos hechos traumáticos y violentos que viven de manera constante las infancias y que al replicarlos en su vida de adultos generan círculos de violencia en todo el grupo familiar.
Por lo mismo, esa tradición la tenemos que desterrar de nuestra familia pues el mundo ya cambió y ya no se tolera que se vea a las infancias como objetos de derecho y no como sujetos de derecho; es decir, como personas y no como cosas propiedad de los padres o tutores, porque nunca lo han sido.
Pero antes de profundizar es necesario primeramente apoyarnos en lo que la UNICEF estableció en el cuadernillo denominado “Superando el Adultocentrismo”, donde nos pide que entendamos que:
“… la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) instaló la idea de que los niños, niñas y adolescentes son sujetos plenos de derecho y no “objetos” sobre los cuales los adultos ejercen sus derechos. Toda persona es sujeto de derecho, sin embargo, históricamente las leyes, la sociedad y la cultura habían concebido y tratado a los niños, niñas y adolescentes como objetos de protección, representación, cuidado, atención especial y control de parte de los adultos. La CDN alteró definitivamente esta situación, tanto en el plano legal como en la labor de los servicios del Estado, los cuales han comenzado a adecuar sus procedimientos. No obstante, el cambio aún no ha llegado a la vida cotidiana de la niñez y la adolescencia, a sus relaciones con sus padres, cuidadores, profesores, médicos, autoridades, etc., siendo el principal obstáculo los adultos y la cultura que guía sus enfoques y prácticas…”
Por todo lo anterior es que tanto organismos públicos y privados; internacionales, nacionales y locales, están buscando incentivar para que se nos pueda ayudar a nosotros los adultos a cambiar nuestra perspectiva y sumarnos a la tarea de acompañar tanto a los jóvenes y adolescentes, como a las niñas y niños en sus procesos autónomos y de participación; por tanto, los adultos la única forma de poder apoyar es escuchándolos y comprendiendo que las infancias como la juventud tienen otro enfoque y formas para participar, y no es a través de imponer los actuales estilos que incluso no fueron construidos por nosotros sino que vienen de generación en generación.
Entender que en México como en todo el mundo bajo la lógica del adultocentrismo, es decir, sin considerar a las infancias, se han creado leyes, instituciones, teorías y políticas públicas dirigidas a ellas, lo cual obliga a tener que armonizar todo desde una lógica donde veamos a las infancias como sujetos de derechos y ya no como objetos de protección, por lo cual me entusiasma ver que el colectivo mexicano #EvaluaciónJusta bajo la iniciativa #UnaLeyqueNosIncluya, están promoviendo una Reforma Constitucional y reforma a la Ley de Educación para que se reconozca la ciudadanía desde la niñez; es decir, se les reconozca su ciudadanía desde el nacimiento modificando la Constitución, ya que esta la reconoce hasta cumplidos los 18 años, impidiendo a las infancias ejercer su derecho a participar en cosas públicas que son de su incumbencia aunado a que esta reforma sumará a que se tenga a todas las personas en igualdad de derechos y no se siga discriminando sistemáticamente a la niñez, rompiendo con la normalización de considerar a las infancias como inferiores y sólo objetos de protección.
En materia de educación también están entrándole, al exigir que la esta sea participativa buscando sean incluidos en los comités de participación escolar, ser escuchados y ser parte de la organización y la implementación de los consejos estudiantiles en cada plantel educativo, no sólo para los temas vinculantes a la educación sino también aquellos temas que tengan que ver por su propio bienestar potencializando la participación infantil, la cual por cierto se tiene considerada como un derecho humano; aunque también en materia de educación necesitamos buscar mecanismos que nos permitan deconstruir a los adultos, madres, padres, tutores, cuidadores, maestros y autoridades.
También el adultocentrismo puede violentar derechos humanos, como el que una funcionaria pública muestre alguna foto completa o recortada de la cirugía de una niña con el único fin de hacerse publicidad personal o a la institución donde labora, o incluso argumentar que tienen el permiso del padre o tutor para mostrar la imagen cuando ni siquiera los padres tienen la facultad de otorgar permisos para revictimizar a otros seres humanos, pues recordemos que las niñas, niños y adolescentes dejaron de ser objetos de protección para pasar a ser sujetos de derechos, es decir, no son propiedad de nadie ni están sometidos a la decisión de otras personas aunque sean los padres o tutores.
El mismo Sistema Nacional DIF está realizando algunas acciones interesantes como lo son “¿Me Escuchas? 2022” provocando se lleven a cabo por parte de los sistemas estatales y municipales del país, donde se busca que las niñas, niños y adolescentes respondan diversas preguntas: “Qué te gusta, qué te preocupa, con quién hablas, con quién quieres hablar, qué propones y finalmente, qué es México para ti en una sola palabra”, También propusieron que la participación fuera mediante dibujos y que pudiera responder dos preguntas: ¿Que te gusta y qué te preocupa? Sin embargo, casi nadie supo de esta actividad, pues al no existir una democratización de la participación de las niñas, niños y adolescentes, esto trae como consecuencia que participaran sólo aquellas y aquellos que en los diversos lugares del país, tenían acceso o eran conocidas y conocidos por quien hoy se encuentran en el poder, inhabilitando a millones de personas en edad de infancia para participar; es decir, fue y es valioso este ejercicio, pero el problema radica en el origen y cómo se tiene determinada la forma de participación.
En el programa de Voz Ciudadana por los Derechos Humanos que se transmite en vivo a las 9 am el 10 de agosto del 2022 en la Fan Page de LuisSorianoVC https://www.facebook.com/LuisSorianoV y para evitar caer en la tentación de ser un adultocentrista más, invitamos a personas que hablaran de educación desde los ojos de la niñez, adolescencia y juventud, donde se presentaron muy buenas propuestas e iniciativas que deberemos impulsar.
Aquí les comparto la video columna que podrán ver en nuestras diversas redes sociales Facebook, Telegram, Twitter, Instagram y TikTok con el nombre de LuisSorianoVC https://youtu.be/eR-3l4EbYB8