Arturo Elías Ayub, Director General de la Fundación Telmex, relata en entrevista la urgencia con la que Carlos Slim ordenaba a su equipo de negociadores cerrar el trato con AstraZeneca para poder producir y distribuir, para Latinoamérica, la vacuna contra el COVID19 que está ya en tercera fase de ensayos clínicos y como al hacerlo les repetía “no importa el costo, se trata de salvar más vidas”, así es como un neoliberal, acusado reiteradamente por López Obrador de formar parte de la mafia del poder, pone el valor de la vida por encima de consideraciones económicas o políticas. Entendía perfecto que cada minuto perdido en discusiones significaría para miles la diferencia entre vivir o morir, aunque para ello tuvieran que arriesgarse millonarios recursos.
Está claro que las negociaciones se hicieron con encomiable sigilo, tanto, que a la 4T y a su nefasto gobierno, no le quedó más remedio que anunciarlo un día después de que lo hicieran la Fundación Telmex y el Presidente de Argentina. Ahora entendemos porqué días antes de conocerse esta noticia el canciller Marcelo Ebrard, daba a conocer los acuerdos que el gobierno de México estaba tratando de alcanzar con laboratorios en Francia, China y Estados Unidos. Si se hubiera filtrado la negociación de Slim no dude usted que producciones Ibarra habría puesto a Andrés Manuel en video corto a anunciarlo como logro suyo, exclusivamente suyo.
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Salvar más vidas, implica que las familias latinoamericanas puedan conservar a los padres, los hermanos, los abuelos, los hijos. Es ponerle a cada una de las vacunas aplicadas el rostro de un adulto mayor, de un trabajador de la salud, de un obrero, de un despachador, de una madre de familia, de un joven, de un niño.
Es ponerle nombre y apellidos a cada dosis y devolverle la tranquilidad a las familias que viven con la angustia del contagio, que viven atemorizadas porque las comorbilidades están desgraciadamente presentes en todos los hogares, es evitar que más familias sigan perdiendo a sus seres queridos.
En contraste con este propósito, para el gobierno cuatrotero lo importante es salvar la próxima elección, mantenerse en el poder contra viento y marea. La salud, la economía y la vida de los mexicanos les vienen valiendo nada. Mientras un empresario como Slim, arriesga millones para garantizar el acceso a una vacuna de calidad sin fines de lucro, López y su camarilla tiran millones, producto de los impuestos que pagamos todos, en obras faraónicas, no importa si para ello tienen que recortar recursos a la salud, que se ha visto tremendamente castigada en un momento en el que debería ser la única prioridad.
Pero ahora tenemos una enorme preocupación. Si todo sale bien, primero Dios y la vacuna de AstraZeneca pasa las pruebas clínicas, el gobierno sería el responsable de aplicarlas. Cómo confiar en ellos si han sido incapaces de garantizar la distribución de medicamentos, la entrega de equipos de protección para la atención de la emergencia sanitaria. Cómo confiar si todo lo que tocan lo corrompen o lo destruyen.
¿Tendremos que pedirle al magnate Slim que elabore la estrategia para garantizar el acceso a la vacuna? ¿O los mexicanos tendrán que resignarse a intercambiar votos con los Servidores de la Nación para obtener los pases para ser vacunados? Parece una exageración, pero lo que deberíamos estar haciendo es obligar al gobierno a establecer y transparentar el método con el cual se implementaría la inmunización y construir desde la sociedad civil un ente que audite a lo largo y ancho del país las acciones del gobierno en esta materia. No quiero ni pensar en el desastre en el que se puede convertir la buena intención de “Salvar más vidas”. Tenemos la obligación de evitarlo.
Sí, se trata de SALVAR MÁS VIDAS y con las vidas humanas salvar la vida de la República, esa que la Constitución define como DEMOCRÁTICA Y FEDERAL.
Ana Teresa Aranda Orozco