Recientemente se ha adoptado el lema “Hablemos de Salario Suficiente” que demostró que la discusión ya no es sobre si debe subir el salario mínimo. La única discusión pertinente es cuánto, cómo y cuándo hay que incrementarlo para que sea suficiente.
En síntesis, desde la óptica distributiva (que no existe en la visión neoliberal de los gobiernos en México) no hay efectos negativos significativos en los incrementos razonables y graduales al salario mínimo. Más aún, encuentran múltiples efectos positivos incluso en productividad, costos asociados y formalización. Para nuestro contexto no les cabe la menor duda. El monto actual es demasiado bajo y miserable.
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La situación actual es insostenible. Resulta incomprensible para los expertos fuera de nuestro país. El monto del salario mínimo está fuera de mercado y es una flagrante violación a la constitución. No hay argumentos para mantenerlo como está. De acuerdo a los expertos internacionales, la OCDE recomienda que se ubique al menos en el 60% de la mediana de los salarios. En nuestro país se ubica en poco más de la tercera parte (37%). El margen para su incremento es amplio.
Belman y Wolfson, autores del análisis más completo, imparcial y riguroso de los efectos de ajustes al salario mínimo en muy diferentes economías de todo el mundo, incluyendo economías medias como México, explicaron en detalle sus tesis. El debate internacional del salario mínimo es desconocido en México. Ha sido ignorado. La evidencia es sólida y contundente respecto al amplio margen de ajuste al salario mínimo en nuestro país. no hay argumentos técnicos sólidos de ninguna índole para mantenerlo en su nivel actual. Como bien dicen Hugo Beteta o Alicia Bárcena representantes de la CEPAL, México es el único país de la región en donde el salario mínimo se ubica por debajo de la línea de pobreza para una persona.
Es inaceptable que la disfuncional Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) vuelva a violar flagrantemente la constitución en su decisión del salario mínimo para 2017. La exigencia es iniciar la recuperación ubicándolo por encima del costo de la canasta básica necesaria para la sobrevivencia de una persona. Esto es alrededor de $90 por día. Este sería apenas el primer paso, pero es ahora o nunca.
La Comisión nacional de Derechos Humanos ha puesto el dedo en el renglón. La fijación del salario mínimo debe considerar el marco constitucional. Las autoridades están violando múltiples disposiciones y resoluciones de Tratados y Convenios Internacionales de Derechos Humanos al fijar el salario mínimo. Esto no puede continuar. Es una veta que seguiremos explorando para exigir que las autoridades cumplan la constitución.
La discusión ahora se mueve hacia la alternativa más eficaz para fijar el monto del salario mínimo. CONASAMI ya demostró su incapacidad. Los expertos apuntan a fórmulas donde haya un componente técnico sólido basado en datos duros. Es imprescindible una base técnica que deje poco margen a la discrecionalidad y las decisiones arbitrarias. Coincidimos plenamente que la línea de pobreza que usa CONEVAL, como órgano de Estado, es una referencia insoslayable.
El actual modelo económico neoliberal heredado del presidencialismo autoritario debe ser desechado. Es inoperante. La decisión sobre el salario mínimo no puede quedar al arbitrio de criterios políticos, como hasta ahora. urge una opción, hay experiencias internacionales relevantes que nos pueden servir de referencia. no se requiere más burocracia, sólo un órgano serio responsable.
El salario mínimo debe aumentar en 2017. No podemos esperar a una nueva institucionalidad que viola constitución. Para ello es indispensable que su aumento no se le considere más una “señal” para las negociaciones contractuales y para el ajuste al resto de los salarios más altos. Al añadir $17 por día se le está ubicando en un monto mínimo para una persona de acuerdo al costo real de lo más básico e indispensable. Esto no representa un porcentaje de referencia para otros ajustes salariales y sólo incide en los salarios más bajos (los ubicados por debajo o muy cerca de $90).
La Comisión nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI) carece de atribuciones para decidir sobre el conjunto de los salarios. Es una más de las falacias y es una violación a la legalidad pretender que sus decisiones fijan criterio para el resto de los salarios.
De hecho ya es grave que también en la fijación del salario mínimo, la CONASAMI carece de sustento técnico como lo ha observado la Auditoría Superior de la Federación. Corresponde entonces a las autoridades laborales y económicas ofrecer certeza y criterios respecto al conjunto de las negociaciones salariales.
En síntesis:
-- 1. En el año actual de 2017, CONASAMI debe fijar el salario mínimo 2018 por encima del costo de la canasta básica para una persona, como un primer paso. $100.00 es lo mínimo para una persona. Quien trabaja no debe ser pobre.
-- 2, El ajuste al salario mínimo no fija criterio porcentual ni es una señal para el ajuste al resto de los salarios más altos. La Secretaría del Trabajo debe asumir su responsabilidad —en diálogo con los empleadores y los trabajadores— para ofrecer criterios de certeza para el ajuste salarial basados en la capacidad de las empresas y la productividad.
-- 3. Urge generar un nuevo mecanismo institucional que sea responsable de fijar el salario mínimo en nuestro país. Debe contar con sólida base técnica, actuar con transparencia, rendición de cuentas e involucrar a la sociedad sin representación corporativa. Este nuevo organismo debe establecer un proceso gradual, con indicadores claros para que el salario mínimo recupere valor y cumpla lo dispuesto en la constitución en un plazo razonable.
México sería más fuerte si su mercado interno y sus trabajadores están mejor. No nos quepa duda, hay margen. El salario mínimo ya no es unidad de referencia o medida para ningún otro precio, multa, pago de créditos de INFONAVIT, financiamiento de partidos políticos.
La única opción que tiene CONASAMI es incrementar sustancialmente el salario mínimo. Y esta primera decisión no es de “pesos y centavos”. El principio de referencia es el costo de la canasta básica que fija la línea de pobreza para una persona: $100.00 al día. Ahora es cuando.. El Banco de México ha sido incapaz de controlar la inflación cuya variación anual rebasa el 100 por ciento y el incremento de precios se ha desatado a raíz de los “gasolinazos” establecidos por la Reforma Energética de inicio del año 2017 que desintegra el poder adquisitivo de los ingresos de familias y personas en general.