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Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El control de los huachicoleros

Huachicoleros, perfiles. Pueblos enteros solapan el ilícito. Pemex sabe. Colusiones. Gasolinazo.

Patricia Estrada

Directora de noticias y conductora del noticiero de La Tropical Caliente 102.1 FM

Ex reportera de Ultranoticias, Radio Oro, Radio Tribuna y Momento Diario. Aprendizaje permanente del año 2001 a la fecha; egresada en Ciencias de la Comunicación UPAEP.

Martes, Noviembre 22, 2016

El robo de combustible en México está fuera de control.

Los reportes de tomas clandestinas son cada vez más frecuentes en varias partes del estado de Puebla. Los litros recuperados por la policía palidecen frente a los miles de pesos que se mueven todos los días en el mercado negro.

Los "huachicoleros" tienen el control de sus comunidades, lo que complica todavía más el combate de este delito federal. Las poblaciones han aceptado el robo de combustible como su principal actividad económica. En este país es más redituable robar gasolina y revenderla que sembrar y comercializar maíz o frijol.

La demanda va a la alza porque la oferta sube como la espuma. No solo es el automovilista que compra la gasolina barata a pie de carretera sino el empresario que engaña a Pemex adquiriendo a menor costo ese combustible extraído ilegalmente.

¿Por qué la gente ha aceptado el robo de gasolina como modo de vida? Me comentó una conocida que vive en el municipio de Acajete sobre la naturalidad de esta acción delictiva. Los "huachicoleros" reciben protección ciudadana porque los conocen y además reparten las ganancias. No es gratuito que entre vecinos se cuiden la espalda y presten sus cisternas para guardar el combustible robado.

Nadie se mete con nadie pero cuando hay que "defender" la causa de las acciones de la Policía Estatal o del Ejército Mexicano, la población cierra filas y actúa violentamente para marcar su territorio (como sucedió otra vez en Acajete el pasado viernes). Ya encontraron el caminito para desafiar a la autoridad impunemente.

Si bien el gobierno es visto como la causa de muchos problemas en México no hay forma de justificar el robo a la nación. Pemex ha aguantado muchas sacudidas económicas pero la corrupción interna que también se traduce en el robo de su producción podría ponerla en peores aprietos.

Es imposible dejar de creer en la complicidad de trabajadores en estos robos a despoblado. Seguramente el sindicato lo sabe pero su silencio y maniqueo discurso político que dan a la paraestatal han abonado a que este ilícito vaya en aumento.

El doctor Nicolás Domínguez Vergara, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana ( uno de los expertos del país en el tema) nos comentó en el noticiero que el robo de hidrocarburo es un termómetro sobre la situación del país;  el gobierno ha desatendido la seguridad de las personas, su patrimonio y de los bienes nacionales.

En su opinión, el gobierno federal ha alentado la creación de empresas "exitosas" apoyadas por técnicos especializados que reciben la cooperación de personal de Pemex ya sea por complicidad económica o amenazas.

"Los chupaductos no solamente saben cuándo pasa la gasolina sino también cuándo no pasa para hacer en la mayoría de los casos perforaciones clandestinas", comentó el académico.

En sus números, el robo de combustible en México representa el 5% de toda la producción nacional; es decir, de 380 mil barriles diarios de gasolina y diésel al menos 20 mil son extraídos por los "chupaductos".

El 2015 cerró con más de 4 mil tomas clandestinas detectadas; y no hay manera de estimar el número de aquellas que pasaron inadvertidas de los rondines oficiales.

La raíz del problema es la filtración de los datos técnicos de Petróleos Mexicanos a las organizaciones delictivas y principalmente el aumento de compradores en el mercado informal como consecuencia del encarecimiento de los precios del combustible.

En México hay un estimado de 70 mil kilómetros de ductos que transportan diariamente gasolina, diésel y gas pero seis estados han concentrado la actividad criminal Guanajuato, Tamaulipas, Puebla, Estado de México, Jalisco y Veracruz.

La ordeña influye en la baja disponibilidad y calidad del combustible que se han presentado en algunos estados como el caso de Puebla en 2015. Y como Pemex no está dispuesto a perder ese costo es recuperable mediante los famosos "gasolinazos". Definitivamente un circulo vicioso.

El robo de combustible es un problema de seguridad nacional pero los tres órdenes de gobierno han sido rebasados por estas redes criminales que saben utilizar a niños y mujeres en las manifestaciones para evitar los arrestos.

Sin combustible no se puede mover el país y el gobierno fracasa en su intento de frenar este ilícito. Los huachicoleros van ganando territorio y el Estado Mexicano perdiéndolo. ¡Crítico!

Mi cuenta en Twitter @estradapaty

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