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OPINIÓN

El grave escenario de lo social: el país y el estado

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Alejandro Chávez Palma

Profesor investigador de la Facultad de Economía, coordinador del Laboratorio de Pobreza y Marginación de la misma Facultad, y doctor en economía.

Miércoles, Septiembre 9, 2015

Observatorio de Desarrollo Regional y Pobreza

El desarrollo humano es un proceso dinámico. Las capacidades básicas con que cuentan las personas y que se recogen en Índices de Desarrollo Humano (IDH) (salud, educación e ingreso) de hecho se han estacionalizado en su magnitud a lo largo del tiempo a nivel nacional y en casi todos los estados. Estos cambios se reflejan en las tendencias de crecimiento de las carencias sociales e indicadores de pobreza en las entidades como Puebla. Un aumento en el nivel del indicador en un periodo concreto se expresa como una tasa negativa de cambio y la disminución como una positiva. De este modo, los resultados presentados a continuación permiten identificar si las entidades han conseguido, o no, avances en materia de desarrollo humano y si es el caso, en qué dimensiones ha sido más significativo el progreso. Cabe señalar aquí que en nuestro contexto ha sido regresivo en los últimos años.

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De manera adicional a estas modalidades de análisis, en este artículo se introduce la idea de movilidad relativa como he­rramienta para estudiar el proceso de desarrollo en el país y los estados como en Puebla. De manera general, movilidad relativa se entiende como la posibilidad de cambiar de un estrato de desarrollo a otro. En términos de desarrollo humano, se observa cómo evolucionan negativamente las condiciones de las entidades federativas en las dimensiones de salud, educación e ingreso a lo largo de las mediciones de CONEVAL 2008--2014. Sobre todo, se analiza y muestra que no hay movilidad  ni es igualadora de oportunidades para el desarrollo humano por la cantidad de personas y des-proporciones en carencias, vulnerabilidad y todas las modalidades de pobreza, reseñadas en el siguiente cuadro comparativo, que es escenario de fin de sexenio.

Todo esto conforma un escenario que no es nada nuevo y que, lejos de reducirse se profundiza sin que les preocupe a las autoridades oficiales (Federación—Estado) responsables de tan obscuro panorama. El primer dato relevante que debe destacarse, es la necesidad que tienen los hogares mexicanos de incorporar a un número cada vez mayor de sus integrantes a tareas que generen ingresos y, con ello tratar de subsistir de la mejor manera posible (ENIGH-INEGI).

 La publicación de los resultados de la medición de la pobreza expresó una actitud vergonzante por parte de casi todos los gobiernos estatales, los cuales han llegado al exceso de decir que los magros y ridículos “avances” que tuvieron en el rubro de pobreza extrema (sacamos-93 pobres en Puebla, p.ej.), se deben a la aplicación de sus fabulosas políticas públicas, con todo y Reformas Estructurales.

Lo cierto es que, en realidad el análisis mesurado y serio de los datos duros de CONEVAL-2015 muestra que, en ninguna entidad del país se tuvo en lo general o significativamente, avances relevantes estadísticamente importantes. Esto se sustenta en el hecho de que los estados con mayor proporción de pobreza en 2012 siguen siendo los mismos en 2014—2015; en Puebla es de 64.5% (con un indicador idéntico desde 2008 hasta el año 2015. El presidente festeja que existan 2 pobres por minuto en dos años y, el gobernador que existan 10 pobres por hora en los últimos cinco años de sus respectivas administraciones. No puede haber mayor despropósito que éste.

Muchos gobernadores se han prestado al juego de los malabares mediáticos para tratar de justificar su in capacidad  de revertir las durísimas condiciones de vida de sus habitantes derivadas de la crisis devaluatoria y de los ajustes al presupuesto por la caída de los precios del petróleo y los salarios miserables que se devengan en nuestro país.

Posiciones triunfalistas expresadas en el 3er Informe presidencial evaden la mínima autocrítica y constituyen un despropósito ético-político y moral. La política social, avasallada por las mediocres directrices de la SHCP y B de M;  no pueden seguir siendo un elemento marginal de las políticas públicas del país y, menos aún tolerarse una política económica regresiva que no incluye elementos distributivos del ingreso que permitan niveles de crecimientos sostenidos en el mediano y largo plazos y que tengan efectos en el empleo remunerado y de calidad a las personas.

No obstante, el Coneval muestra que el “avance” en pobreza extrema es magro, lento, desigual, mediocre si se compara con la enorme cantidad de dinero mal invertido en el asistencialismo para revertir el conjunto de carencias consideradas en la Ley de Desarrollo Social y, por lo cual premiaron a Rosario Robles. Tales datos son para el Estado de Puebla, los siguientes:

°1.4 millones de personas de 16 años ó más que se encuentran en rezago educativo

°1.3 millones de personas de personas vulnerables por carencia de acceso a la salud

°4.6 millones vulnerables por carencia de acceso a la seguridad social

°1.2 millones de personas por carencia en la calidad y espacios de la vivienda

°1.9 millones por carencia de acceso a los servicios básicos de la vivienda

°1.5 millones de personas vulnerables por carencia de acceso a la alimentación

°2 millones con ingresos por debajo de la LBM ($ 1,246 pesos-urbano y $ 868-rural)

°4.3 millones con ingresos por debajo de la LB ($ 2,542 pesos-urbano y $ 1,614-rural)

Nota.LBM: Línea de Bienestar Mínimo (Pobreza Alimentaria o Extrema; insuficiente ingreso para adquirir la canasta básica alimentaria, desde 2008); LB: Línea de Bienestar (Pobreza de Patrimonio o Moderada; insuficiente ingreso para adquirir LBM +  gastos de salud, educación + vestido, vivienda y transporte desde 2008). Coneval—2014--2015

Tales datos son a Nivel Nacional, los siguientes:

°22.4 millones de personas de 16 años ó más que se encuentran en rezago educativo

°21.8 millones de personas de personas vulnerables por carencia de acceso a la salud

°70.1 millones vulnerables por carencia de acceso a la seguridad social

°14.8 millones de personas por carencia en la calidad y espacios de la vivienda

°25.4 millones por carencia de acceso a los servicios básicos de la vivienda

°28 millones de personas vulnerables por carencia de acceso a la alimentación

°24.6 millones con ingresos por debajo de la LBM ($ 1,246 pesos-urbano y $ 868-rural)

°63.8 millones con ingresos por debajo de la LB ($ 2,542 pesos-urbano y $ 1,614-rural).

Este escenario es ostensiblemente atentatorio a los derechos humanos (ver el escenario de los refugiados-migrantes de Asia –Norte de África… a Europa) vigentes en el mandato constitucional, art. 1° que habla del derecho a la igualdad, a la no discriminación; así como al conjunto de los derechos humanos y su obligada interpretación y aplicación bajo el principio pro persona, en el mismo orden constitucional, que está en paralelo al contenido de los tratados internacionales (para la reducida información y comprensión de las autoridades).

Como corolario de lo anterior: nuestro país y el estado es brutalmente desigual, donde se discrimina sin límites, en donde el modelo de desarrollo y crecimiento tiene un efecto abrumadoramente empobrecedor en más de las últimas dos décadas donde la pobreza no se ha movido por las actuales políticas económicas que, desde entonces se imponen a la población y, surgen así, las mediciones con metodologías comparables a la pobreza y marginación y otros indicadores sociales pertinentes  desde el enfoque de derechos humanos simplemente (I.D.H.)

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