El fallido programa “Oportunidades” no logró su propósito final de asegurar menos pobreza es decir, no ha sido suficiente y presenta serias limitaciones por eso es que desde la presentación de su 2° Informe de gobierno federal de E. Peña Nieto existe otro esquema de política social llamado o rebautizado como PROSPERA.
La Secretaría de Desarrollo social (Sedesol) había aumentado a principios de 2014 la cobertura de la Cruzada Nacional contra el Hambre (CNCH) a 1 012 municipios de los originalmente propuestos en el año 2013 es decir desde éste año 612 cabildos más se beneficiarían con esta estrategia. La Sedesol estableció que la ampliación de los objetivos respondía a las recomendaciones hechas por el Consejo Nacional de Evaluación de la política de Desarrollo social (Coneval), con esto se cubrirá 42% del total de los municipios en el país que en total son 2 440.
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En 2014 la meta sería atender a 5.5 millones de personas en pobreza alimentaria de los 81 millones de con episodios de hambre en el país de acuerdo con la Sedesol con esto se cubrirá un 78.4% de la población objetivo. En Oaxaca se incorporaron 52 municipios; en Veracruz 52; Puebla 50;Chiapas 30; Guerrero 24; Michoacán 23; San Luis Potosí, 22; Hidalgo,13; Yucatán 11; Guanajuato, 12;Jalisco 8, Chihuahua, 7;Morelos, Sonora, Tabasco y Tamaulipas seis en cada uno. En total serán 612
El programa Prospera recibirá prácticamente los mismos recursos para 2015 que, está ejerciendo Oportunidades en este año 2014 de acuerdo con el proyecto de Presupuesto de Egresos de la federación 2015; con éste rediseño se busca incorporar a los beneficiarios a la vida productiva (no se dice como se ligará a los empleos o los salarios) para romper con la transmisión del circulo inter-generacional de la pobreza. Para ello se propone una asignación de 75 mil millones de pesos para 2015 como resalta el gobierno federal en el documento presentado sin embargo, sólo se aumentan a “Prospera” el 1 % con lo que difícilmente podrá tener cobertura para afrontar el aumento de 400 a más de mil municipios en la CNCH.
Es decir el programa social más importante del país recién rebautizado tuvo nada más un magro incremento de poco más de uno por ciento es decir, 74 mil 176 millones de pesos que ejerce éste año y, se proponen para el próximo 74 mil 991 millones. A pesar de que los recursos presupuestales destinados al programa Oportunidades han crecido año con año, la incidencia en la pobreza no registra cambios significativos en su cuantía ni en la calidad del gasto público, sobre todo en los estados del sur, sur-este del país por ello el fracaso del Programa Oportunidades involuciona a Progresa sin que esto cambie la situación.
A seis años de la crisis llamada financiera afectó seriamente los ingresos de los mexicanos fenómeno constatado por la OCDE y, es el país donde los trabajadores tienen las jornadas más largas, pero menos productivas y registró una de las peores caídas en el conjunto de países que integran la OCDE situación que no se puede superar por el enorme rezago salarial del país. En un plano global, la crisis económica que estalló en 2008—2009 afectó seriamente el bienestar de las personas a partir de un estancamiento o disminución en el nivel de sus ingresos.
Las percepciones cayeron en 5%, las familias mexicanas resintieron esta caída en un periodo de tres años que siguió a la crisis económica más reciente, en uno de cada cinco hogares mexicanos con al menos alguno de sus miembros empleados se dieron condiciones de pobreza de los ocupados y uno de cada diez de los miembros de familias en los que todos los adultos que trabajan estaban en situación de pobreza.
En el reporte México aparece como uno de los países más desiguales en cuanto a la distribución del ingreso; el grupo de familias de más alta renta en México tiene un ingreso 25 veces mayor que el estrato más pobre de la población, una relación que prácticamente triplica la que prevalece en promedio para los países de la OCDE, que es de nueve veces. En los países nórdicos esta brecha es de siete veces, en Estados unidos de 14 y en Brasil de 55 veces.
Comparado con otros países de la OCDE México tiene un buen desempeño en apenas unos cuantos indicadores considerados como esenciales para una buena vida que tienen que ver con el ingreso y la riqueza; empleo y salarios; condiciones de la vivienda, el país está por debajo del promedio en aquellos indicadores relacionados con el compromiso cívico, vivienda, calidad del medio ambiente, condiciones de salud, trabajo, salarios, ingreso y riqueza, así como en seguridad personal y educación.
El promedio de los hogares mexicanos ha sido afectado por la última crisis con el colapso del sistema bancario de Estados unidos con impactos que son particularmente visibles cuando se observa el ingreso de los hogares, el empleo, la satisfacción con la vida y el compromiso cívico. La desigualdad en el ingreso, medida antes de impuestos y transferencias, permaneció sin cambio, en los países afiliados al organismo subió 1.2 por ciento en promedio. En contraste con la tendencia observada de la pobre situación del empleo y en contraste con esta tendencia general el porcentaje de los mexicanos que se declaran que se sienten muy satisfechos con su vida se incrementó de 55 a 70% de 2007 a 2012 paradójicamente uno de los mayores niveles dentro de la OCDE.