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El mestizaje es latente en los trajes de las danzas de la región, Fernando Luna, delegado del IIDD, señaló que todo traje guarda un sincretismo y rescatarlos no es tarea fácil
Rescatan trajes tradicionales para festivales culturales de Atlixco
Foto: Angelina Bueno
El rescate de los trajes para cada una de las danzas que se presentan en el Neteotiloyan sea para el Huey Atlixcáyotl, para el Atlixcayotontli o para el Huehue Atlixcáyotl no es tarea fácil, pues son una de las representaciones más importantes del mestizaje y guardan un sincretismo muy especial.
Fernando Luna Islas, delegado en Puebla del Instituto de Investigación y Difusión de la Danza (IIDD) es una de las personas especializadas en el rescate lo más original posible de los trajes auténticos de las comunidades de la entidad poblana.
En específico para el caso de Atlixco, tiene ya la preservación de indumentaria de diversas comunidades del valle, mismas que se presentarán durante el Atlixcayotontli del próximo seis de septiembre.
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El comenzó esta labor desde los 17 años; “Desde ese momento tuve conocimiento de que nuestra indumentaria necesita de un lugar propio en la cultura de nuestros municipios, de nuestras regiones, principalmente entre la juventud. De ahí fue que empecé a viajar a las comunidades, a trabajar con los promotores culturales, las costureras, los que bordaban, los que tejían y toda la gente que participaba en el proceso de rescate”, compartió en entrevista.
A la fecha en su colección personal tiene 60 trajes de todo el estado de Puebla, que él mismo elaboró con sus propias manos, pues desde muy pequeño le gustaba la costura. Cada uno de las vestimentas preservadas le ha llevado entre 2 hasta 5 años, para lograrlo reconoció que es de suma importancia la participación de la gente de cada una de las poblaciones, principalmente de los mayores que son los que suelen dar mayor información con fotografías, dibujos y relatos detallados o en ocasiones hasta con prendas que aún conservan.
“Porque obviamente no nos podemos quedar con el juicio o prejuicio de una persona, más bien tenemos que tomar de forma imparcial los datos hacer un trabajo previo de telas de adornos, de confección y obviamente es un proceso de llevar a la comunidad y que la comunidad o en este caso nuestra informante lo apruebe”, detalló.
Luna Islas confió que los que más tiempo le han llevado rescatar son algunos de finales de 1890 y principios de 1900 por el escaso material, por las pocas referencias, por ello considera que los que ya tiene elaborados son una verdadera reconstrucción; “por eso aclaró que son reconstrucciones, porque obviamente nos mencionan ciertas telas que tal vez haya similares, pero ya no existan en su forma”.
Otro caso especial que recordó es el de Ajalpan: “Creo que pues cada uno tiene sus historias, si yo le pudiera contar cada traje tiene su anécdota, tiene su historia, tiene su costo emocional, porque obviamente no toda es la parte económica, más bien el hecho del que yo tengo, por ejemplo, no lo traje ese vestuario pero es de la región Tehuacán, del municipio de Ajalpan ese traje, la señora, la blusa, la persona lo hizo totalmente a mano con 95 años de edad y obviamente a mí me causó mucho más gratitud porque ya no veía con un ojito; y el bordado cuando me tocó a mí lavarlo a mano a un tenía canas de la señora. Tiempo después falleció y tengo la fortuna de tener una prenda de ella y creo que ese es el valor simbólico de cada prenda más lo económico”.
En el caso específico de Atlixco, cuenta con la representación del coloquio de San Miguel Arcángel y el diablo para la lucha del bien y el mal. Se tienen registradas 8 variantes de la indumentaria local.
“Hablar de la indumentaria también es una muestra del mestizaje, es hablar de historia porque los trajes representan un estatus civil, un estatus económico, un lugar propio de su comunidad que a pesar de que hay modas cada uno guarda una esencia propia de cada mujer. Está marcado también el sincretismo religioso que no solo en México hay que aclararlo porque prácticamente todo Latinoamérica tenemos la misma historia, unas culturas maravillosas, una influencia de un país extranjero, una mezcla. Yo no apruebo ni repruebo nuestra historia porque gracias a todo eso somos lo que somos, estamos donde estamos y tenemos lo que tenemos, porque tenía que ser necesaria esta mezcla que si bien fue dolorosa no podemos hablar de una cosa sin otra más bien entender que tenemos varias raíces la indígena obviamente la europea, la asiática, la africana y eso está presente cada una de estas indumentarias y precisamente la palabra que yo utilizaría para todos los trajes es sincretismo, es decir lo que ya había más lo que se trajo y el resultado de la mexicanidad”, finalizó el también bailarín. (JH)