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La acción derivó de una denuncia ciudadana y la exigencia de proteger los bosques y manantiales de la zona alta del municipio
Zacatlán
Foto: Cortesía
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera total temporal un predio en el paraje El Ranchito, comunidad de Metlaxistla, en Zacatlán, tras detectar trabajos de extracción de feldespato sin las autorizaciones ambientales y forestales. La inspección se realizó el 1 de julio luego de una denuncia presentada por habitantes de la zona alta del municipio.
En el operativo participaron inspectores de Profepa, elementos de la Policía Forestal Estatal, Seguridad Pública Municipal y personal de la Secretaría de Marina. La autoridad informó que en el sitio no se acreditaron permisos para la tala de árboles, el cambio de uso de suelo forestal ni la modificación del ecosistema, por lo que ordenó la suspensión inmediata de las actividades.
La clausura ocurrió después de semanas de denuncias de habitantes, organizaciones civiles e indígenas de la Sierra Norte de Puebla, quienes alertaron sobre la presencia de maquinaria pesada y excavaciones en una zona de preservación forestal. El 24 de junio presentaron una denuncia ante Profepa, Semarnat, Conagua y la Secretaría de Gobernación para solicitar la intervención de las autoridades.
Colectivos como el Consejo Tiyat Tlali señalaron que, tras revisar la Gaceta Ecológica de Semarnat, no encontraron autorizaciones vigentes de impacto ambiental ni de cambio de uso de suelo para ese predio. Los pobladores también han advertido que la extracción podría afectar bosques, manantiales y el equilibrio ambiental de la zona.
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Profepa recordó que el cambio ilegal de uso de suelo en terrenos forestales constituye un delito federal cuando se realiza sin autorización. La dependencia precisó que la clausura es una medida preventiva mientras continúan las investigaciones para determinar posibles responsabilidades.
Habitantes de la zona alta sostienen que la defensa del territorio busca evitar afectaciones al abastecimiento de agua y conservar los recursos naturales. Además, mantienen la exigencia de que cualquier proyecto extractivo cumpla con todos los permisos ambientales antes de iniciar operaciones.
Las investigaciones federales continuarán para definir si existen sanciones administrativas o penales por los trabajos detectados en El Ranchito, mientras la clausura permanecerá vigente como medida de protección ambiental. (KR)