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Justino, agricultor, aseveró que los chiles son robados por personas para pagar sus adicciones
Foto / Ángel Bañuelos
Productores de chile poblano de la comunidad de San Rafael Tlanalapan de San Martín Texmelucan, consideraron que está en peligro la cantidad de frutos que obtengan de la última cosecha debido a los constantes robos ocurridos en sus cultivos.
Así lo comenta el señor Justino Mota Pérez, productor de chile seco de esta junta auxiliar, quien mencionó que los ladrones han arrasado con los terrenos de algunos compañeros agricultores.
Este año, Justino Mota producirá hasta 3 toneladas de chile seco derivado del chile poblano que cultivó en dos hectáreas de terreno, detalló que cada uno tardó alrededor de un año en desarrollarse.
El producto de su trabajo y el de cinco empleados tiene como destino la Central de Abasto de Iztapalapa, en la Ciudad de México, a la que venderá cada kilo de chile seco en 280 pesos, precio que reemplazó los 120 pesos que costaba antes de la pandemia por COVID 19.
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A diferencia del chile criollo, el chile cultivado por Justino es inmune a los efectos de la sequía o el exceso de lluvia, ya que su sistema de riego por goteo lo protege de la intemperie y mantiene hidratadas a las plantas.
Con esta técnica, también llamada "hulado" por la capa de hule que cubre la tierra sembrada, da como resultado chiles de más de 20 centímetros, un tamaño que llama la atención de tiendas como Liverpool, que en ocasiones le han ofrecido a Justino la compra de su producto para hacer chiles en nogada, oferta que ha rechazado.
El tamaño también llama la atención de ladrones que usualmente llegan de otras comunidades, y que fácilmente llenan bolsas con los chiles que cortan de terrenos ajenos.
Justino atribuye estos actos a las adicciones a sufridas por los propios ladrones de cultivos, quienes buscan revender lo robado para pagar las sustancias a las que están enganchados.
"Ya no les queda de otra, venden los chiles para sacar para su consumo. Si un kilo de chile verde cuesta 40 pesos, ellos lo venden a 15 pesos" declara.
Esta situación lo indigna, pues dedica muchas horas de trabajo a la tierra que da sustento a su familia, un esfuerzo que puede verse perdido en minutos debido a la inseguridad vivida en el campo texmeluquense. (CMP)