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Cultura
La arquitecta Rutilia Amigón denunció al INAH de acosarla y reprimirla laboralmente desde hace dos años por exponer irregularidades en el Programa Sismo
Foto / INAH Puebla
Rutilia Amigón Amigón es una arquitecta perito que ha trabajado 27 años en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Puebla y que, este martes 26 de julio denunció públicamente a la institución de acosarla y reprimirla desde el 2020.
A través de un comunicado titulado “El programa sismo del INAH: caos, estancamiento y represión”, Amigón dio a conocer los actos de represión que el INAH ha realizado en su contra por señalar las irregularidades en el Programa Sismo, que incluso la han llevado a iniciar un proceso legal para defenderse:
“Hago saber que atiendo procesos legales a los que me he visto obligada por el acoso y represión de que soy objeto por parte de un grupo de directivos del INAH, en su intento por acallar mi voz sobre la rehabilitación del patrimonio afectado por los terremotos de 2017”, destacó.
De acuerdo con la arquitecta, comenzó a ser víctima de acoso y discriminación en el 2020 por señalar el desorden y estancamiento del Programa Sismo, al cual calificó como improvisado.
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No obstante, la persecución en su contra se intensificó tras publicar en septiembre del 2021, en el portal Mundo Nuestro “Los terremotos del 2017, mi experiencia en la mixteca poblana”, donde expuso la “improvisación, ausencia de protocolos, discrecionalidad en las decisiones y pugnas” por parte del INAH en la restauración de monumentos.
El 23 de febrero de este año, la arquitecta recibió una notificación que le informaba su cambio de adscripción a Culiacán, Sinaloa. Rutilia Amigón mencionó que en esas fechas acababa de ser intervenida quirúrgicamente, por lo que acusó al INAH de aprovecharse de su vulnerabilidad:
“Sin escrúpulo alguno se aprovechó de mi vulnerabilidad para comunicarme el cambio de adscripción a Sinaloa, exigiendo que me presentara en Culiacán de inmediato y acorralándome con la retención ilegal de mi salario. Los procesos administrativos en mi contra adolecen de irregularidades y violan mis derechos humanos, laborales y constitucionales”, detalló Amigón.
De acuerdo con la Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado, un trabajador solo puede cambiar de sede en caso de que sucedan cuatro situaciones específicas, de las cuales ninguna corresponde a la realidad de Rutilia:
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“Solamente se podrá ordenar el traslado de un trabajador por las siguientes causas: Por reorganización o necesidades del servicio debidamente justificadas; Por desaparición del centro de trabajo; Por permuta debidamente autorizada; y por fallo del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje”, expresa el Artículo 16.
Frente a su situación de acoso, represión y despido injustificado, la arquitecta volvió a pedir esclarecimiento en los proyectos de restauración que realiza el INAH en los edificios dañados hace casi cinco años y, dirigiéndose al presidente Andrés Manuel López Obrador pidió defender la libertad de expresión:
“Nuestro presidente insiste en que ahora a nadie se le castiga por disentir y que la libertad de expresión es real. En el INAH no es así, con represión no se logrará ocultar la falta de avances en las obras vinculadas con los sismos […] Finalizo reiterando mi exigencia de que Diego Prieto (director general del INAH) se disculpe y hable con la verdad a AMLO y al país entero. Además, debe transparentar los 5 mil 657 mdp que afirma haber aplicado en la rehabilitación de daños”, concluyó Rutilia Amigón.
