Los cuartos privados que se construyeron con tabla roca en la explanada del Cereso de San Miguel fueron tolerados por la Secretaría de Seguridad Pública Estatal y el Gobierno del Estado durante ocho meses, tiempo en el cual recaudaron solo por su renta un estimado de 2 millones de pesos.

Este lunes el gobernador Miguel Barbosa Huerta reconoció la existencia de estos espacios; sin embargo, e-consulta publicó desde el 27 de septiembre del 2020 su existencia, tomando el caso del interno Álvaro Uriel Flores Meneses, uno de los inquilinos de esos cuartos.

Los lujos que Álvaro Uriel presumía en redes sociales también permitieron documentar que su pareja sentimental podía entrar al penal y estar con él en estos privados, aún y cuando las visitas al Cereso estaban restringidas como protocolo de seguridad sanitaria por la pandemia del covid-19.

Los millonarios ingresos por las rentas

En mayo de 2017 e-consulta documentó la existencia de las “casitas”, espacios improvisados con mantas y lonas en el área de la explanada, los cuales eran rentados por las parejas para que cada domingo pudieran recibir la visita conyugal de una forma más económica que en Visita Íntima.

Este medio detalló que el interno Arturo Romero Aparicio, alias "El Cachibombo", se embolsaba aproximadamente 20 mil pesos diarios por la renta de las “casitas"; sin embargo, tanto la infraestructura como las ganancias no se acercan a los privados de los que hoy habló Miguel Barbosa Huerta.

Los predecesores de las "casitas" son los privados edificados y administrados por el exjefe de Custodios, Mario Gallegos alias El Maya, quien se encargó de su administración desde agosto del año 2020 cuando comenzaron a operar, con la tolerancia del exsecretario de Seguridad Pública Estatal, Raciel López Salazar.

El gobernador Miguel Barbosa aseguró que ya hay una denuncia penal por este negocio con el cual cobraban 2 mil 500 pesos por noche; este medio dio a conocer que la tarifa pagada por vivir en estos cuartos era de 10 mil a 15 mil pesos, dependiendo del tipo de servicios que querían emplear.

Aunque por fuera parecían unos cuartos improvisados con paredes de tabla roca, Álvaro Uriel permitió conocer el interior a través de fotografías publicadas en redes sociales, donde se podía apreciar que contaba con televisión, cama, ventana, espejos y otros lujos que fueron detallados por las fuentes al interior del penal.

Los cuartos tenían energía eléctrica, por lo que Álvaro Uriel tenía una pantalla de 50 pulgadas y una consola Xbox; su cama tenía un colchón ortopédico, gozaba de baño con regadera individual, que tenía agua caliente para poder ducharse.

De estos espacios fueron construidos aproximadamente 20 cuartos, por lo que tomando en cuenta el precio de renta mensual, Mario Gallegos podía percibir hasta 2.4 millones de pesos, no obstante las fuentes consultadas indicaron que esos recursos eran repartidos entre varios funcionarios penitenciarios y Raciel López Salazar.

Las visitas y la prostitución

Álvaro Uriel no solamente podía pagar la renta de uno de estos cuartos, también podía cubrir la cuota de 5 mil pesos para que su pareja sentimental, o la persona que él quisiera, pudiera entrar a visitarlo aún y cuando se prohibieron las visitas para evitar contagios de coronavirus.

Las fuentes consultadas revelaron que los servicios de prostitución, tal y como hoy lo afirmó el gobernador Miguel Barbosa Huerta, no estuvieron restringidos pues si bien son ilegales, con la pandemia lo único que pasó fue que se encareció.

Aunque en este caso son las sexoservidoras las que pagan una cuota para entrar y el interno una cuota por el servicio, los costos pueden variar desde los 3 mil hasta los 10 mil pesos, sin contar la prostitución interna que se permite entre el área varonil y femenil del penal.

Siguieron irregularidades

El gobernador Miguel Barbosa señaló que la operación en los Ceresos se está limpiando y por ello se demolieron los privados en la explanada; sin embargo, esto ocurrió 8 meses después de que comenzaron a operar y un mes después de que Raciel López Salazar fue destituido como secretario de Seguridad Pública Estatal.

Al igual que como ocurre con cada cambio de administración, la salida de Raciel López trajo cambios en el Cereso de San Miguel, entre ellos el de administrador de los diferentes giros negros que operan dentro de esta cárcel.

Actualmente el director, Jorge Gómez Torres es uno de los 17 trabajadores penitenciarios detenidos por la fuga del reo Felipe Hernández Tlatelpa, el pasado 6 de junio, sin que hasta el momento las autoridades hayan revelado de qué forma este y el resto de los detenidos fueron participes de esta evasión.