La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) reiteró su petición al gobierno federal para que se traslade a Mario Aburto Martínez, sentenciado como asesino material de Luis Donaldo Colosio, al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) El Hongo, en Baja California, centro de reclusión más cercano a donde vive su familia. 

“En una primera comunicación del 7 de mayo se nos había informado la aceptación de las medidas solicitadas para el traslado, mientras que en los documentos que se nos hicieron llegar el 10 de mayo se nos comunica que 'se encuentran jurídica y materialmente imposibilitados para llevar a cabo el cumplimiento de nuestra solicitud'. Un hecho atípico, no solamente el que unas medidas inicialmente aceptadas hayan sido declaradas inviables posteriormente, sino también por las razones con que se justifica la negativa”, señala la CNDH.  

El organismo autónomo recordó que su solicitud derivaba “no de una petición de traslado voluntario del interno, sino de una queja, interpuesta por él y por su familia, a la cual estamos dando debido seguimiento y en su momento desahogaremos cada una de sus partes”.  

La CNDH reconoció que las condiciones de reclusión de Aburto mejoraron tras la aceptación y cumplimiento de las medidas cautelares que había solicitado en su favor, pero indicó que, si se acepta su traslado al Cefereso El Hongo, se daría pleno cumplimiento al mandato de garantizar sus derechos.  

Enfatizó que Aburto y su familia tienen derecho a no ser objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada y su familia; comunicarse con el mundo exterior, especialmente con su familia y conceder, en la medida de lo posible, la petición de un recluso de ser encarcelado en un centro cercano a su domicilio, esto último según los postulados de la Ley Nacional de Ejecución Penal.  

La Comisión consideró que, de no trasladar a Aburto al penal de El Hongo, su derecho a la seguridad se vería optimizado en un nivel bajo y la vulneración al derecho humano de purgar su pena en un lugar cercano a su domicilio y a convivir con la familia se vería afectado en un grado intenso.  

El organismo también estimó que no es obstáculo para el traslado que uno de los Centros de Readaptación sea federal y otro estatal, porque la legislación aplicable contempla dicha circunstancia mediante la celebración de acuerdos.  

Con información de Milenio