Después de meses de manifestaciones y plantones para defender el recurso natural de su territorio, vecinos de la junta auxiliar San Bernardino Tlaxcalancingo, perteneciente al municipio de San Andrés Cholula, lograron el pasado miércoles 12 de mayo el cierre definitivo de la embotelladora Junghanns Agua de Mesa.

A inicios del conflicto, los vecinos preocupados por el saqueo del agua de su territorio, conformaron el Comité de Defensa del Agua de la Calle Guadalupe Victoria, Tlaxcalancingo, quienes denunciaban que la empresa perforó un pozo de 150 metros de profundidad destinado a la extracción de agua, sin permiso de las autoridades.

Los pobladores, al ver que el líquido vital que destinan a la riega de sus sembradíos y el uso cotidiano estaba siendo saqueado por la empresa, no dudaron en realizar una denuncia ante la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), logrando así una clausura temporal.

A principios de este mes, personal de Junghanns Agua de Mesa entró a las instalaciones a pesar de que estaban clausuradas, con el fin de tapar los trabajos y evitar una sanción por parte de CONAGUA, quienes realizaron una inspección en las instalaciones localizadas sobre la calle Guadalupe Victoria.

Vecinos cercanos al lugar de los hechos informaron a este medio que a pesar de que CONAGUA no reportó indicios del pozo de extracción ni maquinaria, Desarrollo Urbano del municipio les confirmó que ya se había realizado el trabajo de excavación.

El presidente municipal interino, Roberto Maxil Coyopotl, ya se pronunció al respecto y afirma que el pueblo de Tlaxcalancingo “politizó” la llegada de Junghanns Agua de Mesa, pues indicó que la empresa estaba en proceso de exploración de suelo.

El alcalde también confirmó que la obra se clausuró por irregularidades y falta de permiso. Asimismo, dijo que elementos de CONAGUA ya emitieron una sanción monetaria a Junghanns Agua de Mesa.