Con la nueva Ley de Educación Superior de Puebla desaparecerán los Reconocimientos de Validez Oficial de Estudios (Revoes) permanentes y ahora deberán renovarse, además se vigilará y sancionará de forma severa a las escuelas “patito”.

Hasta 2020 sumaban más de 2 mil 300 los Revoes en el estado, de los cuales más del 40 por ciento fueron otorgados en los gobiernos panistas de Rafael Morena Valle y Antonio Gali Fayad.

Este jueves se presentó en el Congreso del estado la iniciativa para la norma estatal, que establece la nueva regulación para las escuelas particulares y remplazaría a la ley existente, creada en 2012.

El nuevo texto se deriva de la Ley General de Educación Superior, promulgada el pasado 20 de abril a nivel nacional.

El proyecto de ley obligaría a las escuelas privadas a refrendar sus Revoes periódicamente, con base en una fórmula.

La renovación deberá hacerse cada 1.5 veces la duración del plan de estudios, es decir, que si una carrera dura 4 años, el Revoe deberá refrendarse cada 6.

La Ley de Educación Superior vigente establece una vigencia de cinco años por cada reconocimiento, sin embargo, da la posibilidad de hacerlo definitivo mediante una serie de requisitos.

Por considerar que esto no abona a la actualización de los programas de estudios ni a la calidad educativa, es que se decidió suprimir la permanencia.

Crean nueva acreditación 

Aunque se cancelaría la vigencia definitiva, se pretende crear una nueva acreditación que exentaría de la obligación de renovar los Revoes.

Se trata del “reconocimiento estatal a la gestión institucional y excelencia educativa”, el cual tendrá una vigencia de cinco años con posibilidad de prorrogarse.

Para obtenerlo, las instituciones tendrán que contar con: una acreditación institucional nacional o internacional; profesores que cumplan los criterios académicos acordes con la asignatura a impartir; estudios con enfoque de derechos humanos y de igualdad sustantiva; planes y programas con reconocimiento de validez oficial de estudios con una antigüedad mínima de diez años; infraestructura para la inclusión; vinculación de sus planes y programas de estudio con los sectores sociales o productivos, y demostrar su “contribución en beneficio de la sociedad con los aportes de la institución y sus egresados”.

Bajo la lupa escuelas “patito”

La nueva ley además prevé sanciones más fuertes para instituciones que simulen actividades, carezcan de permisos, entreguen a estudiantes documentación inválida, impartan planes o programas de estudios sin certificar, carezcan de infraestructura adecuada o de la matrícula y planes de estudios suficientes para ostentarse como “universidad”.

Ahora las escuelas con menos de cinco planes de estudios avalados con Revoes no podrán denominarse universidades sino tendrán que adoptar el término de “institución con estudios universitarios”.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) federal y la Secretaría de Educación del estado además realizarán periódicamente “visitas de vigilancia”, para acreditar que las instituciones no incurran en alguna de las conductas mencionadas.

De detectar alguna irregularidad, podría sancionarse con la suspensión temporal o definitiva del servicio educativo; suspensión de información o publicidad del plan o programa de estudios que no cumpla con lo previsto en la ley; colocación de sellos e información de advertencia en el plantel educativo sobre el plan o programa de estudios irregular; suspensión o revocación del Revoe o incluso la clausura definitiva del plantel educativo.

La iniciativa de la nueva ley fue presentada por la presidenta del Congreso local, Nora Merino Escamilla, y por Hugo Alejo Domínguez, presidente de la Comisión de Educación, donde se analizará y aprobará la norma en próximos días.