La Comisión de Energía de la Cámara de Diputados aprobó por 22 votos a favor y diez en contra el proyecto de reformas a la Ley de la Industria Eléctrica presentado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En sesión semipresencial, los diputados aprobaron dar prioridad a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sobre los generadores privados para “alimentar” el sistema eléctrico nacional.

El orden propuesto para el despacho de las centrales eléctricas coloca en primer lugar a las plantas hidroeléctricas de la CFE, seguidas por la nuclear, geotérmicas, de ciclo combinado y termoeléctricas de la empresa pública.

Deja en tercer sitio a las eólicas y solares de inversionistas privados, mientras las plantas de ciclos combinados de particulares quedarían hasta el final.

El dictamen fue avalado por la mayoría parlamentaria de Morena, PT y PES, con los votos en contra del bloque PAN, PRI, MC , PRD y PVEM, y turnado a la Mesa Directiva en el Palacio de San Lázaro para ser discutido y votado en el pleno el próximo martes 23 de febrero.

Con esta reforma, el presidente Andrés Manuel López Obrador busca el rescate y fortalecimiento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), sin concederle un trato preferencial en detrimento de los competidores privados.

El proyecto de ley prevé eliminar la obligación de comprar a particulares, por medio de subastas, la energía adicional para garantizar cobertura, por considerarlo “una perversa maquinación ideada con el único propósito de garantizar la rentabilidad de las inversiones de los generadores privados en detrimento de la CFE”. Del mismo modo, obliga a la Comisión Reguladora de Energía a invalidar los permisos de autoabastecimiento y sus modificaciones que hayan sido obtenidos mediante la realización de actos constitutivos de fraude a la ley, previo al desahogo del procedimiento administrativo de audiencia que legalmente corresponda, según una información del diario Milenio.