A causa del Covid-19 los 16 panteones de Teziutlán podrán recibir visitas en bloques de 30 personas por lapsos de 15 minutos, esto con la finalidad de reducir la afluencia al interior y evitar contagios, indicó el director de cementerios, Jesús Ochoa Viruez.

Dijo que prevén instalar túneles sanitizantes en las entradas y coordinar los trabajos durante la temporada alta de día de muertos con los departamentos de limpia pública y el SOSAPATZ para mantener esta necrópolis en excelentes condiciones con abastecimiento de agua potable y limpio.

Ochoa Viruez expuso que Teziutlán cuenta con un sistema digitalizado de información de cada tumba, incluso se pueden consultar las causas de muerte, agregó que este sistema es el primero a nivel estatal y fue diseñado con el objetivo tener un expediente de quienes se encuentran sepultados, para que sea expedita su localización en los 16 panteones de la ciudad.

El objetivo de la digitalización es que se lleve un registro puntual del número de lotes ocupados y desocupados, para que se realice la creación de un nuevo panteón antes de que queden rebasados en su capacidad.

Agregó que este sistema de digitalización también permitirá que cuando una persona requiera información de alguien que esté sepultado en cualquiera de los 16 panteones, con solo teclear los datos obtenga su ubicación, la clasificación, la fosa, la fecha de fallecimiento, la causa de muerte, quien es el concesionario de los lotes, si tiene perpetuidad o no, cuando fue sepultada la persona el nombre del propietario o si tiene disponibilidad ese espacio.

Cabe destacar que el registro civil ha buscado actualizar todos los datos de las personas que se encuentran sepultadas en Teziutlán, además a esta instancia se puede acudir para saber más acerca de este nuevo sistema implementado en la perla de la sierra con información de tumbas que datan desde el año de 1800.

En Teziutlán ya se encuentran en proceso de construcción 6 nuevos panteones, al encontrarse rebasados los de las comunidades de San Juan Tezongo, Ixticpan, Ayotzingo, Chignaulingo, San Diego, Atoluca y Coyopol.

Toda esta información ahora guardada en este sistema digitalizado se convierte a nivel estado en el primer patrimonio de información, a raíz de experimentar el robo de toda la documentación y libros de registro.