El regidor priísta del Ayuntamiento de Minatitlán, Veracruz, Saúl Wade León, acusó a la Fiscalía de Secuestros y Delitos de Alto Impacto (Fisdai) de haber incriminado a su madre Reyna Isabel L. y a su hermana, del mismo nombre, sembrándole drogas durante el cateo realizado en Lomas de Angelópolis derivado del cual fueron detenidas.


A su vez, el hijo y hermano de las imputadas negó que éstas hayan sido objeto de una extorsión dentro de las crujías del Cereso de San Pedro Cholula en donde están recluidas, esto a través de una carta aclaratoria dirigida a este medio en estricto apego a su en la fracción II del artículo 2 de la Ley sobre el Derecho de Réplica.
 

Saúl Wade León, firmante del documento signado el 19 de marzo del año en curso, señala que su "señora madre, mi hermana, ni mucho menos el señor Eduardo N. han sido objetos de extorsión de ningún funcionario del Cereso de Cholula como allí se menciona, al contrario, han recibido un trato de respeto a sus garantías individuales y de acuerdo con el marco legal aplicable".

En el mismo documento Wade León explica que este trato dista del otorgado por la Fisdai, el cual ya fue materia de un amparo por la detención de sus familiares, además de que calificó como un burdo montaje esta situación donde presuntamente se les encontraron 132 dosis de droga conocida como cristal a Reyna Isabel e hija durante el cateo el pasado sábado en Lomas de Angelópolis.
La carta enviada a este medio por Saúl Wade León se publica íntegra a continuación:



Confirma que iban a entregarles una casa

En la nota donde se informó sobre la supuesta extorsión, e-consulta también señaló que la esposa e hija del ex líder del Sindicato Petrolero en Minatitlán, Jorge Wade González, se encontraban en Lomas de Angelópolis con motivo de la inauguración de un edificio de departamentos.
 

Fue el mismo Saúl Wade quien confirmó esta versión a través de un mensaje difundido en redes sociales y enviado a un círculo cercano de regidores del Ayuntamiento de Minatitlán, según publicó el portal regional La Fábrica.

Según lo ahí expuesto, Saúl Wade justifica la detención de su madre y su hija señalando que ellas se encontraban en Lomas de Angelópolis debido a que iban a recibir una casa que Reyna Isabel L. mandó a construir pensando en su retiro y el de su esposo, el ex líder petrolero de la Sección 10 de Minatitlán.

"Al momento del cateo se encontraban en el domicilio mi hermana, mi madre, su chofer, el arquitecto dueño de la compañía, otro arquitecto y la persona que hizo la cocina. Mi hermana le aviso a mi padre mediante una llamada telefónica que iban hacer un cateo, y el respondió que, si traían la orden pues que pasaran, pero desde que entraron los elementos de la fiscalía, encañonaron e hincaron a todos" (sic).

En el mensaje que supuestamente circuló a través de WhatsApp, se explica que las drogas por las que ahora las acusan, junto con su chofer de nombre Eduardo, de posesión de estupefacientes con fines de comercio, fueron localizadas en un clóset que debería de estar vacío pues la casa está deshabitada.

"Desde el inicio del cateo fueron incomunicados (violando sus derechos humanos). La fiscalía, sin hacerse acompañar de los propietarios subieron a la segunda planta y se pasearon por la casa, después bajaron y ahora si le pidieron a mi hermana y mi mama que los acompañaran y casualmente en uno de los closets vacíos (les recuerdo que la casa no esta habitada) encuentran según droga que ellos (los de la fiscalía) sembraron" (sic).

El regidor priísta sacó a colación un tema político y recalcó que su madre y hermana no tienen la necesidad económica de dedicarse al narcomenudeo, delito por el cual están detenidas.

"No quiero pensar que el tema sea político, pues la audiencia inicial ante el juez de control se llevó a cabo el día lunes y, como dicen los abogados “suponiendo sin conceder que sea cierto” la cantidad de los supuestos estupefacientes que no llega a 10 gr. fuera de ellos no alcanzaría para que los retuvieran (...) Los que conocen a mi madre y a mi hermana, pues saben que económicamente no tenemos la necesidad de meternos en esas cochinadas" (sic).

Fuentes en el Poder Judicial informaron que será en las próximas horas cuando se realice la audiencia de vinculación a proceso y se determine si hay elementos para que el proceso actual se mantenga vigente y que obligaría a Reyna Isabel L. y su hija,  trabajadora de Pemex en Puebla, permanecieran en prisión.