Eugenio Derbez le contó a su hijo José Eduardo cómo conoció a Victoria Ruffo y cómo fue la primera cita que tuvieron, cuando él no era famoso y que no tenía mucho dinero.

El comediante le contó a su hijo que en ese momento él no era muy conocido, que era en el año de 1989 y que fue su mamá, Silvia Derbez, quien le dijo que Victoria preguntaba por él.

“Esta es la verdad y no tendría por qué mentir, y se lo sostengo en su cara”, dijo Eugenio a su hijo.

El actor dijo que mientras él trabajaba con Anabel Ferreira, su mamá grababa “Simplemente María”, la cual era protagonizada por la mamá  José Eduardo.

“Estaba yo en 'Anabel' y mi mamá estaba trabajando en 'Simplemente María' con tu mamá en el elenco y entonces, un día mi mamá me dice: 'oye, Victoria Ruffo está preguntando por ti' (…) Yo no era nadie, solo era parte del elenco de 'Anabel', cero famoso… Y dije: '¿yo?', la verdad se me hizo muy raro. Y luego Anabel me dijo: 'oye, ¿quién crees que está preguntando por ti?, Victoria Ruffo', segunda vez que me dicen y yo: '¿es neta?', pero bueno, ya cuando me llegó el rumor por los dos lados dije: 'cuando el río suena, agua lleva'. Entonces, le pregunté a mi mamá 'oye, mamá, ¿qué onda? ¿Por qué está preguntando por mí? No, pues no sé, pero si quieres ve y échate una vuelta al foro e investigas'”, relató Eugenio.

 Cómo había decidido irse a vivir solo, Eugenio no tenía mucho dinero, incluso no tenía coche por lo que usaba el transporte público cita y le mintió a Victoria al decirle que su auto estaba en el taller.

“No estaba yo enamorado de tu mamá, pero se me hacía guapa”, dijo Eugenio, quien se  sinceró al decir que apenas y le alcanzó para pagar la cuenta e incluso tuvo que disculparse con el mesero porque no tenía para la propina.

“Salgo del restaurante y me dice Victoria: 'pues no traes coche, te dejo en el sitio de taxis'. Me lleva, me bajo y me dice: 'te espero a que te subas'. Me subo al taxi y me dice el taxista '¿a dónde joven?', y le digo: 'ahorita, espéreme tantito… Bye, Victoria, bye', se arranca tu mamá y le digo: 'joven, perdóneme. No traigo dinero, lo siento'”, detalló Eugenio, quien se bajó del vehículo para pedir una moneda regalada y usarla en un teléfono público para llamar a un amigo para que fuera por él.