Entretenimiento
El eclipse sí dejo cuantiosos daños, al menos en equipo fotográfico
Diafragmas fundidos, sensores y obturadores quemados, espejos derretidos, saldo del eclipse del 21 de agosto
Mayra Guarneros
La falta de medidas de seguridad para la observación y obtención de imágenes del eclipse solar del 21 de agosto dejó a una tienda de renta de equipos fotográficos con una enorme pérdida monetaria
El eclipse solar del pasado 21 de agosto causó revuelo y por todos los medios nos llegaron recomendaciones de cómo verlo de manera segura para nuestros ojos y también para cuidar la integridad de los equipos fotográficos. Sin embargo algunos amantes de la fotografía (quienes también estaban muy emocionados por el fenómeno de los astros) pasaron por alto estas recomendaciones y -literalmente- derritieron sus equipos.
El terror comienza cuando algo en la cámara deja de funcionar. Por fuera, el cuerpo de la cámara y los lentes lucen en perfecto estado, pero una vez revisando más a profundidad, es como se ven los daños causados: diafragmas fundidos, sensores y obturadores quemados, espejos derretidos.
La empresa de renta de equipos fotográficos Lensrentals se dio a la tarea de mostrar la fragilidad de los equipos y los daños que exposición directa a luz solar causó, no para criticar a sus usuarios, sino para mostrar que efectivamente era necesario el uso de filtros para captar el eclipse y lograr buenas imágenes.
Uno de los principales daños causados a las cámaras fueron los sensores derretidos por la exposición directa a la luz solar, para lo cual se advirtió que eran necesarias varias precauciones, en primer lugar, para cuidar lo ojos y en segundo para proteger la integridad de las cámaras y lentes.
La empresa se encargó de prevenir a sus usuarios sobre los posibles daños a los equipos, se les enviaron correos con las precauciones que debían tomar, pero no todos las tomaron en cuenta, dando por resultado pérdidas por miles de dólares en equipo que quedó inservible.
Para fortuna de Lensrentals y de sus clientes, todos los equipos estaban asegurados, por lo que esta mala experiencia quedará para la anécdota.