Mixiotes y pastel de elote, fueron los dos últimos platillos con los que Bertha conquistó el paladar en MasterChef México y ganó el reality.

La originaria de Zacatlán, Puebla, se convirtió en una de las favoritas a lo largo de las semanas de la producción de Tv Azteca. Algunos de sus compañeros la llamaban sirvienta y dudaban de que ganara; pero ella hizo lo que sabe y lo realiza muy bien: cocinar.

Mole, tamales y demás platillos mexicanos, además de otros que se le complicaron, llevaron a la poblana a la final, en donde la acompañaron Maru y Melissa.

Maru, de Oaxaca, con sus comentarios se convirtió en una de las menos populares, por no decir odiosa, de MasterChef y pese a que demostró que tiene una gran sazón, muchos no querían que ganara.

Por su parte Melissa, una chica de 19 años, se ganó la simpatía de muchos demostrando sus conocimientos culinarios y con su sonrisa conquistó a muchos.

Al final fueron cinco platillos los que tuvieron que elaborar para que los degustaran los chefs del reality y poco a poco, con los comentarios vertidos, se iba inclinando la balanza en favor de Bertha.

Maru tuvo problemas, los nervios se convirtieron en su peor enemigo en la final. Olvidaba poner cosas en los platos y sus ex compañeros desde el balcón tenían que recordárselas, además de que entregó platillos con carne cruda, algo que a la postre le sumó puntos negativos. Otra de las críticas, y muy fuertes, fue que en la final hubo una ausencia de la comida de Oaxaca, estado al que ella representaba.

Los nervios de Melissa la hicieron cometer errores, su comida no brillaba por ser mexicana; sino que se inclinaba hacia lo europeo (al igual que Maru). Pero obtuvo buenos comentarios de parte de los comensales, ya que su “pescado a la mantequilla” fue uno de los mejores.

Bertha inicio con un “aguacate relleno”, su platillo más criticado y que los jueces dijeron que fue cortado a “karatazos”.

Pero la poblana siguió adelante y recibió grandes comentarios, transportando a los chefs a “los pueblitos”, en donde hay olor especial a México. Platillos típicos realizados con los elementos tradicionales, ya que para sus mixiotes llevó sus hojas para darle el sabor que ella buscaba y para su pastel de elote, Bertha molió el grano. Esos detalles, le dieron a sus platillos le abrieron la puerta para que ganara MasterChef y se llevara el millón de pesos en premios, pero además calló las bocas de quienes la llamaron “sirvienta”, buscando minimizarla.

La final tuvo como invitado al chef Roberto Ruiz, quien se unió a los chefs Herrera, Benito y Betty, quienes en conjunto decidieron a la ganadora de MasterChef México.

 

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