Si las constructoras del segundo piso de la autopista México-Puebla dejan que el desagüe de las lluvias caiga sobre los automovilistas que transitan por debajo de la estructura, será una obra “mal proyectada”, consideró el director de Ingeniería Civil, de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep), Pedro Luis Díaz Bermúdez.

e-consulta informó que a dos meses de que se inaugure la obra, esta es un riesgo para los automovilistas debido a que el desfogue de agua  cae en gran volumen sobre los parabrisas, lo que impide la visibilidad de los conductores.

Tras un recorrido, se comprobó que la estructura del segundo piso cuenta con diversos desagües que caen sobre el pavimento de abajo, lo que genera que el conductor se desubique y , eventualmente, choque.

El experto en construcciones dijo que aunque no se inaugura la obra, por ninguna razón el agua debe caer hacia los vehículos que transitan en la parte baja.  Señaló que como proyecto de vía de comunicación, su drenaje tuvo que ser planeado  así como su correcto funcionamiento.

En  “todo proyecto de vía de comunicación debe proyectarse el sistema de drenaje. Forzosamente debe  haber un proyecto. Si no, sería (una obra) mal proyectada.  Si sigue escurriendo, eso sería el error porque no se contempló el drenaje”, manifestó.

Díaz Bermúdez sostuvo que tiene que haber un funcionamiento del drenaje y de los otros servicios con los que cuente la obra, pues esto garantizará su viabilidad al momento de ponerse en marcha.

Aunque desconoció el costo final que se estipulará para ocupar el segundo piso, señaló que si la obra cumple con todo lo necesario no ocasiona algún peligro para los automovilistas.

“Se tiene que condicionar para el funcionamiento del segundo piso. Es un hecho de que no debe de caer agua en la parte de abajo porque puede haber un accidente vial”, puntualizó.

Será hasta el primero de septiembre cuando concluya la construcción del segundo piso de la autopista México-Puebla.

La fecha implica un retraso de casi dos meses en la terminación de la obra, pues a su inicio, el 19 de agosto de 2014, el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, prometió que los trabajos se agilizarían para que concluyeran en julio de este año.