De 30 ataques cibernéticos documentados en 2015 contra medios de comunicación, 15 ocurrieron en el estado de Puebla, según el informe anual de Article 19 que expuso que en el estado los mecanismos de censura evolucionaron, caracterizándose por su sofisticación y discreción.

De acuerdo con el reporte, en ese año se incrementó en 137 por ciento el número de agresiones a comunicadores en Puebla, con respecto al 2014. La organización lo califica como “un año ya crítico para el periodismo en el estado”, especialmente en plataformas digitales y como un caso relevante en todo el país.

La organización independiente que trabaja alrededor del mundo para proteger y promover el derecho a la libertad de expresión, por primera vez advirtió la creciente incidencia de los ataques dirigidos contra medios digitales, lo que refleja las nuevas tendencias en el periodismo y muestra cómo los grupos en el poder han desarrollado estrategias más precisas para controlar la información desde diferentes ámbitos.

El informe apuntó que la efectividad de los ataques no debe ponerse en duda. Imposibilitan  la libre difusión de información y el derecho de la sociedad de acceder a ésta, además de que dejan graves secuelas financieras para los medios.

“En la era digital es imposible condicionar los contenidos informativos a la distribución de papel o tratar de contener el impacto de la información con el secuestro de las ediciones, que fue otra práctica recurrente de quienes ostentaron el poder en el siglo XX. Los mecanismos de censura han evolucionado”, señala el documento difundido hoy.

De esta manera, Article 19 regresa a la mirada pública a Puebla que en 2015 ocupó el cuarto lugar entre las entidades federativas donde se agredió a la prensa, con 38 ataques documentados. Entre 2009 y 2015 se registraron 85 ataques contra medios de comunicación y periodistas poblanos, de los cuales 44.7% ocurrieron el año pasado.

“En el periodo de gobierno de Rafael Moreno Valle, desde el 1 de febrero de 2011 y hasta el 31 de diciembre de 2015, se documentaron 71 agresiones”. Destaca el comparativo entre 2013 y 2014, cuando se pasó de 3 ataques a 16. El continuo ascenso de las cifras, refiere Article 19, no deja de representar una gran preocupación sobre la situación de los derechos humanos en Puebla, y esto no excluye el ejercicio de la libertad de expresión.

De los 30 ataques cibernéticos documentados en 2015, 15 ocurrieron en el estado de Puebla y  de éstos, 14 ocurrieron contra las versiones digitales de dos medios impresos: Centro, con 10, y La Jornada de Oriente, con cuatro.

El organismo apunta que durante décadas, uno de los varios mecanismos de control gubernamental para el periodismo se hizo a través del papel, cuya distribución y venta era monopolio del Estado. Con la apertura del mercado en los años noventa comenzó a diluirse esa fuente de presión. La llegada de las nuevas tecnologías de la información y comunicación abrió un horizonte nuevo para la transmisión y publicación de noticias: los portales informativos.

Article 19 no olvida en su informe anual que el gobierno encabezado por Rafael Moreno Valle ha adquirido programas y software malicioso específicamente desarrollado para el espionaje y la vigilancia ilegal de políticos, periodistas y opositores, señalado como uno de los principales clientes de Hackig Team empresa desarrolladora de este tipo de software- revelado mediante filtraciones publicadas en junio de 2015.

El director de la organización de derechos humanos,  Darío Ramírez, plantea que “El silenciamiento de la prensa asume en nuestros días formas nuevas. A los crímenes contra los periodistas, cuyas cifras van en aumento, se suman los ataques a los medios digitales que crean un entorno de desconfianza y miedo. En éstos, la amenaza se expresa como una respuesta automatizada o dirigida, o como intervenciones agresivas (raids y bots), desde el anonimato, y resulta prácticamente imposible prever hasta dónde son capaces de llegar”.

“La situación de dos estados del país sobresalieron por las tendencias que marcan los números de incidencias, independientemente de su volumen. Más allá de las estadísticas, hay hechos que por su contenido se convierten en un foco rojo para llamar la atención sobre lo que ahí pasa. Se trata de Guanajuato y Puebla, con grandes diferencias en sus antecedentes”, se lee en el informe.