Martes, 19 De Mayo De 2026 | Puebla

Educación

Pobreza y hambre marcan a escuelas indígenas desde hace 50 años

Moisés Hernández Hernández comenzó este proyecto en Puebla y señala que las carencias de los alumnos se mantienen iguales

Pobreza y hambre marcan a escuelas indígenas desde hace 50 años

Desde hace 50 años en que se fundó la primera escuela indígena de Puebla, en Comaltepec, Zacapoaxtla, y hasta hoy, el principal reto de estas instituciones es abatir la pobreza, el hambre, la falta de servicios de salud y de oportunidades para 601 mil personas que habitan en zonas marginadas de la entidad.

Así comenzó este proyecto en la entidad el profesor Moisés Hernández Hernández, que en principio sólo buscaba enseñar el idioma español a los niños de la Sierra Norte, cuya lengua materna es el náhuatl y el otomí.

Sin embargo también existen avances sustanciales, ya que en cinco décadas se pasó de escuelas sin techo e improvisadas en Iglesias y parques comunitarios, a instituciones equipadas con computadoras y maestros bilingües altamente capacitados, relata a e-consulta Hernández Hernández, el fundador del nivel de Educación Indígena en Puebla.

Que los alumnos vayan a la escuela sin hambre

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Pese al adelanto en infraestructura y en capacitación docente, el principal reto para la educación indígena es que los niños asistan a la escuela y lo hagan sin hambre, ya que primero se debe resolver el problema de la comida y la salud para que los alumnos tengan un buen aprovechamiento escolar, señaló.

En las comunidades indígenas, uno de cada 10 de sus habitantes de 6 a 14 años no asiste a la escuela, derivado de un problema de tipo económico. Las oportunidades para los niños son muy limitadas, si se compara con la población urbana, aunque sus capacidades sean iguales.

El 48.6 por ciento de la población indígena presenta rezago educativo. Esto más allá de los números, es un problema de falta de recursos y de los limitados servicios médicos, señala Hernández Hernández.

Los inicios de la educación indígena

En 1964 inició el modelo educativo “Servicio Nacional para promotores bilingües” en Puebla, Hidalgo y Veracruz, con 153 maestros capacitados por el gobierno federal a cargo de Adolfo López Mateos, que pretendía "castellanizar" a los niños indígenas e incorporarlos a la sociedad no hablante de alguna de las siete lenguas indígenas que existen en la entidad.

El programa se implementó en una primera etapa con 53 escuelas en los municipios de Zacapoaxtla, Teziutlán, Tlatlauquitepec, Cuetzalan, Zongozotla, Huehuetla y Tuzamapan de Galeana.

Al inicio sólo contempló enseñar español, con pocas herramientas didácticas, que no incluían libros: "nuestro único material fueron 50 pizarras y gises, con lo que se trabajaba en aulas improvisadas que nosotros adaptábamos en cualquier espacio que nos fuera autorizado por las autoridades municipales".

El hecho de sólo enseñar a hablar español sirvió en un momento que se requería de "castellanizar" a los niños para insertarlos a una sociedad más amplia, pero al regresar a su casa los infantes se seguían comunicando en su lengua materna.

Años atrás los maestros llegaban a las comunidades indígenas sin saber hablar el idioma de la región, lo que dificultaba la enseñanza; ahora los docentes hablan las lenguas maternas, detalló.

En la actualidad se imparte una educación más rica y amplia en la que se incorporan las lenguas maternas, lo que da sentido de identidad a los niños y jóvenes.

Implementar el modelo de educación indígena en Puebla fue y es difícil, por el poco acceso a la educación en las comunidades, ya que sus prioridades son otras como el subsistir y cuidar sus cultivos. Eso se explica con el hecho de que en la entidad el 79.3 por ciento de la población indígena se encuentra en situación de pobreza multidimensional.

El poco acceso a las escuelas se refleja en que uno de cada tres indígenas mayores de 15 años es analfabeta, por lo que el reto es grande, refiere el fundador del nivel de Educación Indígena.

"Se dice que todos los mexicanos somos iguales, pero en la realidad existen grandes desigualdades", refiere con un tono de impotencia. Si bien somos un país y nuestro estado es pluricultural, sustentado en los pueblos indígenas, éstos tienen grandes rezagos.

Los logros y los retos en la educación indígena

En Puebla la educación indígena se ha especializado y existen escuelas de educación inicial primaria y hasta una Universidad Intercultural Indígena en el municipio de Huehuetla, pero para completar el ciclo se debe incorporar la educación indígena en secundarias y bachilleratos.

"Hay muchos avances, pero las necesidades en las comunidades pobres son grandes, y la educación es una posibilidad de desarrollo que se debe apuntalar", concluyó.