Te puede interesar:
Pelea Centro de Alto Rendimiento por elevar preparación de atlet...
Gobierno
A tres años de su inauguración, el inmueble que costó 135 mdp ha sido escenario de escasos programas deportivos y eventos sociales
Carente de mantenimiento y de actividad deportiva se encuentra el Velódromo “Salomón Jauli Dávila” que la administración del ex gobernador Mario Marín Torres creo como un semillero de pedalistas, pero que hasta ahora permanece en el abandono y, en el extremo de los casos, sirve para eventos como la presentación del payaso “Cepillín”.
A tres años de distancia de su inauguración, el inmueble -que costó 135 millones de pesos- únicamente se ha empleado como escenario de escasos programas deportivos, así como para la realización de eventos realizados por el ayuntamiento de Cuautlancingo, entre los que sobresalen la presentación del citado histrión y el festejo del Día de las Madres.
El entrenamiento de ciclistas de alto nivel es una actividad que no se practica en el velódromo aunque fue expresamente creado con ese fin; actualmente sólo se imparten esporádicas clases de ciclismo infantil.
Nulo mantenimiento
Te puede interesar:
Pelea Centro de Alto Rendimiento por elevar preparación de atlet...
e-consulta realizó un recorrido por las instalaciones del inmueble a través del que constató que la falta de mantenimiento, tanto en el interior como en el exterior del mismo, es evidente. La pista tiene diversas manchas que han sido provocadas por la humedad y por las caídas de ciclistas amateur que ocasionalmente acuden al lugar.
Además, el interior del velódromo luce sucio, con polvo, y no cuenta con conexión de energía eléctrica propia; inclusive, cuando se realizan eventos en el mismo, tiene que usarse una fuente externa de electricidad.
En el exterior, los tubos que sostienen el techo del velódromo lucen oxidados, mientras que el pasto que se encuentra en las afueras del inmueble, tanto en los accesos como el que cubre la altura de éste, luce crecido.
Personal del Instituto Poblano del Deporte (INPODE) consultado por este medio comentó que el velódromo no ha tenido mantenimiento en los últimos dos años, además de que el organismo únicamente destina a una persona para dar mantenimiento al lugar sin dotarla de equipo para ello.
En tanto, el patinódromo que se ubica junto al velódromo permanece limpio, aunque los tubos que sostienen el techo empiezan a oxidarse.
Escasos eventos deportivos
En el exterior del velódromo se encuentran letreros que indican que hay clases de ciclismo infantil de cuatro a cinco de la tarde, aunque no se especifican los días, mientras que en el patinódromo se refiere que se otorgan clases de patinaje artístico y de hockey de cuatro a seis de la tarde los días lunes, miércoles y viernes.
No obstante, desde su inauguración en diciembre de 2010, únicamente se ha realizado la Copa Federación de Ciclismo en febrero en el 2012 y el evento “luchas asociadas”, mientras que en ese mismo año el inmueble albergó a la selección nacional de tiro con arco.
De igual manera, en el 2012 el velódromo fue ocupado para el festejo por el “Día de las Madres” que realizó el ayuntamiento de Cuautlancingo, mientras que en abril de 2013 el inmueble sirvió como escenario de una presentación del payaso “Cepillín”.
En el 2011 se realizó la Fiesta Ciclista que atraería a la Unión Internacional de Ciclistas (UCI), a fin de que supervisara el velódromo con miras al Campeonato Élite 2013.
Una obra magna
La obra se encuentra ubicada a un costado del Periférico Ecológico, dentro del Complejo Deportivo Metropolitano del municipio de Cuautlancingo y lleva el nombre del extinto director del INPODE durante la administración estatal anterior: “Salomón Jauli Dávila”.
Fue una de las últimas obras que inauguró el ex gobernador de Puebla Mario Marín Torres, quien en su momento refirió que serviría como semillero de pedalistas y de formación para los niños y jóvenes de la entidad.
El costo de la obra ascendió a 135 millones 178 mil pesos, lo que representó uno de los presupuestos más altos que la administración anterior erogó para la edificación de obra, y alberga el velódromo así como el patinódromo y su edificación fue dividida en dos etapas a lo largo de dos años.
El inmueble se construyó con los lineamientos dictados por la Unión de Ciclistas Internacional (UCI), mientras que el material utilizado en la edificación de la pista de 250 metros fue madera laminada procedente de Finlandia, y corrió a cargo de la empresa Deportan.
Al tomar las riendas del inmueble, el director del INPODE en la actual administración, Manuel Youshimatz Sotomayor, dijo que este presentaba defectos que se corregirían “en el camino”.
Los defectos consistían en que el techo había quedado corto con relación con la pista, mismo que fue reparado posteriormente, además de que la madera que cubría la pista presentaba porosidad.
En una entrevista concedida al diario Cambio en el 2011, Youshimatz Sotomayor refirió que buscaría ponerse en contacto con el presidente de la Unión Ciclística Internacional (UCI), Patrick McQuaid, y proponer al estado para sede de eventos ciclísticos.