La comunicación, la demostración de afecto, las relaciones libres de violencia y la estabilidad emocional, así como la armonía ambiental, son elementos necesarios sobre todo en la infancia para crecer o ser un joven con estabilidad y alejados de la violencia, la ansiedad, las adicciones o la depresión, sin embargo, también queremos señalar la importancia de las relaciones entre las madres con sus hijos.
Para Jung. “El arquetipo de la madre constituye la base del llamado complejo materno. Es una cuestión abierta, donde si un complejo materno puede desarrollarse sin que la madre haya participado en su formación como factor causal demostrable, el papel de la madre siempre representa un suceso activo en el origen de la perturbación, especialmente en la etapa infantil. Así los hijos de una madre excesivamente ansiosa sueñan regularmente que ella es una bruja o un animal terrorífico son experiencias que apuntan a la Psique del niño que lo predispone a una neurosis” (C. Jung). estas líneas tienen mucho que ver en el aprendizaje y el pensamiento, es decir, cómo se construye en un sujeto su representación mental.
Para Carl Jung, es trascendente, detectar de dónde vienen los trastornos, cuál es el origen del miedo, de la IRA contendida, de la sumisión, la depresión, las adicciones, etc. mucha gente se pregunta: ¿A caso, estamos en una sociedad en franca descomposición?, tal vez por tener a tantos jóvenes violentos, ansiosos, depresivos, adictos, familias disfuncionales, etc. etc.
Para tener una mejor sociedad es necesario generar sujetos en ambientes saludables, ello es la garante de menos neurosis y en consecuencia niños y adolescentes más seguros de sí mismos, no podemos omitir que la relación de pareja tiene un impacto fundamental en la formación de la personalidad de los sujetos que queremos y necesitamos en sociedades progresistas, desde la academia es necesario poner en tela de juicio el cómo abonar para crear mujeres que puedan hacer ambientes saludables, en otras palabras, al parecer nuestra crítica está encaminada a la creación de una RUTA con las herramientas que ya señalamos y contribuir a la construcción de mujeres felices, eso es lo que nos garantiza jóvenes con mejor personalidad para el equilibrio de sus emociones.
Tal parece que el concepto “Madre” es fuente de muchos elementos que constituyen a los sujetos, pero de igual manera también a ella le debemos el traslado de otros elementos negativos en la construcción de la personalidad de personas no solo con miedo, sino es lo que explica el por qué la tendencia en el crecimiento en los trastornos arriba señalados.
Como dice, Nietzsche “debemos estar más allá del bien y del mal” de lo contrario vamos a clasificar a madres buenas con otras malas, aquí es donde entra el pensamiento crítico de NO juzgar lo bueno o malo, ya que de ser así el análisis sería limitado y sesgado y por supuesto eso no es nuestra intención.
A manera de conclusión, en nuestra reflexión sugerimos 3 puntos nodales básicos a saber, mismo que toda familia en mi opinión debe tener en cuenta en la formación, y educación de sus hijos:
1.- La estabilidad y armonía de las emociones garantizan jóvenes seguros y capaces de superar contextos adversos.
2.- Establecer la comunicación de calidad en familia, esto parece obvio, pero no ocurre, el tiempo que se le dedica a la familia es muy poco y de mala calidad.
3.- Responsabilidad prematura y falta de un acompañamiento en eventos relevantes ello implica no discursos o apoyo económico, sino tiempo de calidad, la presencia y acompañamiento durante la infancia y la adolescencia es fundamental para prevenir trastornos mentales, hasta la próxima.