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La zona OVNI de Atlixco cumple 25 años entre el abandono y el crecimiento urbano, sin un plan de rescate oficial
OVNI de Atlixco
Foto: Angelina Bueno
En el Día Internacional del OVNI, la zona donde se ubica el monumento a los Objetos Voladores No Identificados que le dieron fama a Atlixco en la década de 1990 se enfrenta al crecimiento urbano y al desarrollo de una zona alterna de bares y restaurantes.
En abril de 2025, tras el grafiteo del monumento por parte de integrantes de un moto club, surgió la propuesta de convertir esa zona en un parque recreativo; sin embargo, la propiedad del espacio está aún por definirse, ya que se encuentra en los límites entre Atlixco y San Juan Tianguismanalco. También está pendiente determinar cómo se financiaría la protección del lugar, que además es la cabeza de una de las cascadas más atractivas de la región.
Hasta 2018, el lugar ubicado a orillas de la carretera Metepec-San Baltazar Atlimeyaya se encontraba aislado de la urbanización; sin embargo, en los últimos años comenzó a crecer frente a él la colonia Ixtepec, con edificaciones de hasta dos pisos. A pocos metros del acceso al monumento ya están instalados al menos dos restaurantes-bar que ofrecen los siete días de la semana bebidas y botanas.
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Esto provoca que la naturalidad del espacio se vea modificada en la actualidad. Si bien para los visitantes contar con un lugar donde hidratarse y con sanitarios es una buena opción, lo cierto es que el punto está perdiendo la magia que lo caracterizó en la época de mayor atracción del fenómeno OVNI.
Zona OVNI Atlixco
Entre 1989 y 1993, el punto ubicado a poco más de dos kilómetros del centro de Metepec fue el epicentro de los avistamientos de objetos voladores no identificados. Atlixquenses y visitantes fueron atraídos por el fenómeno: hacían campamentos nocturnos o diurnos, en parejas o en grupos, con equipo fotográfico o de video. Llegaban al lugar y esperaban a que oscureciera para ver pasar las bolas metálicas desde el Popocatépetl hacia el cielo sobre la ciudad de Atlixco.
Entre los atlixquenses que mayor seguimiento le dieron a este tema está el ya fallecido Norberto Gil, quien en algún momento contactó a Jaime Maussan para que registrara estos avistamientos en la región. Además del monumento, en la zona destacan el Punto Marconi, la famosa Casita Blanca y el inicio de la Cascada.
El Punto Marconi es famoso por la presencia de un fuerte magnetismo que genera que en punto muerto los automóviles sigan moviéndose, ya sea en reversa o hacia el frente, dependiendo del carril en que se encuentren. Hoy se sabe que se trata de una ilusión óptica.
La Casita Blanca acumula infinidad de historias, muchas de las cuales coinciden en que era un punto desde donde se podían observar mejor los platillos voladores y las luces en el cielo. En realidad, esta construcción fue la estación de bombeo de agua; desde ahí se entuba el vital líquido para llevarlo al Centro Vacacional Metepec Atlixco (CVMA) y a la comunidad.
El monumento
Tras el revuelo de aquellos tiempos, en 2001 se decidió colocar un monumento. Para ello se usó un viejo tanque de agua que sirvió en Ciudad Universitaria (CU), donado por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el cual fue montado sobre tres patas de metal atornilladas a bases de cemento. Mide ocho metros de diámetro y siete de altura, está pintado completamente en color plata y puede verse desde cualquier punto de la ciudad, gracias a que refleja la luz solar.
Esta pieza cumple 25 años en este lugar. Sus paredes exteriores fueron y siguen siendo el lienzo de pandillas de la zona e incluso de visitantes que dejan el tradicional "estuve aquí". Aunque en diversas ocasiones las autoridades le han dado mantenimiento, continúa siendo víctima de este tipo de vandalismo.
La intervención más reciente ocurrió en 2025; sin embargo, poco más de un año después puede observarse de nueva cuenta pintarrajeado, con basura y envases de bebidas alcohólicas en los alrededores.
No existe al momento una definición sobre cómo preservar este lugar que dio fama a Atlixco durante varios años y que sigue siendo un atractivo turístico, además de un sitio donde se puede vivir la experiencia del avistamiento de OVNI, fenómeno que, sin duda, continúa.
Los guardianes del OVNI
El monumento de Atlixco está custodiado por guardianes: perros callejeros que deambulan en la zona y que se han adaptado a los visitantes. Durante el recorrido realizado la mañana de este 2 de julio, acompañaron a los reporteros durante todo el tiempo que permanecieron en el lugar; sin agresiones y completamente amigables, vigilaron cada uno de los movimientos en torno al monumento.
Al preguntar sobre ellos, los encargados de establecimientos cercanos dijeron que eran callejeros, que no tenían nombre, pero que siempre andaban por la zona porque la gente les da de comer. Son al menos seis los caninos que custodian este lugar.
El desarrollo turístico
Pese a que no hay un plan establecido para la creación de un parque temático del fenómeno OVNI, en torno a la zona crece la construcción de establecimientos de venta de bebidas y botanas. Los fines de semana también llegan ambulantes que ofrecen todo tipo de productos, al grado de que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) había colocado un letrero prohibiendo esta actividad económica, bajo el argumento de ser propietario del terreno.
Ese letrero ya no está. En conversación con Juan, uno de los encargados de los locales, indicó que solo los fines de semana llegan los visitantes y que actualmente solo uno de los puestos ofrece espectáculos de "marcianitos" para amenizar.
"La gente permanece más o menos una hora; hay quienes dicen que sí han logrado ver OVNI desde acá recientemente. Yo, la verdad, no; tampoco siento vibras extrañas. Pero pues yo creo que cada quien", compartió.
El OVNI sigue en espera de que las autoridades competentes logren crear un proyecto para el rescate de la zona, que ya cuenta con un paradero oficial para el transporte público, pero que en el día a día permanece olvidada. (KR)