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A pesar de ser un ícono de la panadería francesa, en realidad tiene su origen en Austria
Foto / Flickr
Cada 30 de enero se celebra el Día Internacional del Criossant con el objetivo de dar a conocer una pieza de bollería que, además de gozar de popularidad, tiene una curiosa historia bélica detrás.
El croissant o media luna, como se le conoce en algunos países, es un alimento originario de Viena, Austria. Su elaboración requiere de tres principales ingredientes: masa de hojaldre, levadura y mantequilla. Se caracteriza por su sabor y aroma además de su textura crujiente por fuera y suave por dentro, convirtiéndolo en uno de los bollos más elegidos en la gastronomía mundial.

Aunque comúnmente se le asocia con Francia, su origen se remonta en la ciudad de Viena a fines del siglo XVII. La versión más popular remonta a 1683 cuando los soldados otomanos, bajo el mando del gran visir Kara Mustafá, llegaron a Viena.
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Aquella noche los panaderos fueron quienes alertaron sobre la invasión ya que, cuando comenzaban su jornada laboral en la madrugada notaron que los turcos estaban por invadir la ciudad debido a los ruidos que escucharon por lo que dieron alarma a los defensores. Esta acción permitió que tomaran por sorpresa a las tropas musulmanas y las obligaran a retroceder.
Por su ayuda para detener a los turcos, el emperador Leopoldo I de Habsburgo condecoró a los panaderos por su valentía. Para la celebración, los panaderos elaboraron dos panes que nombraron “emperador” y al otro "Halbmond", que significa "media luna" en alemán, haciendo referencia en tono de burla al símbolo de media luna de la bandera otomana.
El llamado “Halbmond” llegó a Francia a finales del siglo XVIII, cuando el oficial austriaco August Zang abrió una panadería vienesa en París. De inmediato, el bollo se volvió un éxito total tanto que se multiplicó en las panaderías de todo el país. Desde entonces, los franceses lo denominaron como “croissant”, que significa creciente en francés.
Gracias a la influencia de la panadería francesa, en México es común confundir el “croissant” con el “cuernito”. Si bien su forma es similar, la principal diferencia se encuentra en su elaboración. El cuernito se elabora un tipo de masa que no va laminada por lo que su miga es más uniforme. Aunque también se suele preparar con mantequilla, muchas veces se incluyen mantecas vegetales para disminuir costos de producción. (AD)
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