Por intentar extorsionar a víctimas de un secuestro, tres integrantes de una familia fueron detenidos por la Fiscalía de Secuestros y Delitos de Alto Impacto (Fisdai). La madre fue juez calificador de Cuautlancingo, mientras que su hija trabajaba en la Dirección de Prevención Social del Delito y Atención a Víctimas de la capital poblana.

Todo inició cuando Ana Luisa, de 53 años de edad y que en 2011 se desempeñaba como juez calificador en Cuautlancingo, convenció a los familiares de una víctima de secuestro para que no denunciaran el delito y, previo pago de 5 mil pesos en efectivo, ella les ayudaría con información ya que el caso era altamente peligroso.
Las víctimas accedieron a realizar ese pago pero después Ana Luisa les pidió 15 mil pesos más por el concepto de “honorarios”, sin embargo las víctimas únicamente pudieron entregarle 7 mil pesos, por lo que fueron amenazados con hacerles daño si no entregaban los 8 mil pesos faltantes.
Con estos antecedentes los agraviados acudieron a la Fisdai y tras exponer el caso se hicieron las labores de investigación que permitieron elaborar un operativo para lograr su detención por el posible delito de extorsión.
Fue así que la noche del pasado domingo Ana Luisa citó a sus víctimas en el estacionamiento de Walmart Las Ánimas, en el Bulevar Atlixco. Acudió acompañada de sus hijos, Ana Laura de 34 años e Isaac de 20 años, los tres a bordo de una camioneta Renault Oroch gris.
Al momento en que las víctimas le hacían la entrega del dinero los agentes detuvieron a Ana Luisa, pero al percatarse de la presencia de las autoridades fue que su hija Ana Laura bajó de la camioneta con un revólver y empezó a disparar contra los agentes, sin lograr herir a ninguno.
Por su parte Isaac trató de darse a la fuga pero al igual que su madre y su hermana terminó por ser detenido, asimismo la unidad quedó asegurada y a bordo de ella se encontraron varios teléfonos celulares.

SSC inicia proceso contra Ana Laura
Aunque la detención fue documentada por e-consulta desde el lunes, fue este miércoles que la Fiscalía General del Estado confirmó la identidad y actividades a las que se dedicaban los sospechosos, ya que madre e hija han fungido como servidores públicos.
Aunque Ana Luisa actualmente estaba en una organización jurídica particular, su hija Ana Laura seguía siendo servidora en la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) del municipio de Puebla dentro del área de atención a víctimas del delito.
Por ese motivo este día la dependencia dio a conocer que dentro del esquema de cero tolerancia, se iniciaron los procedimientos legales para separarla de su cargo, donde estaba a cargo de actividades completamente administrativas desde el 2018.