Sociedad
Muere soldado japonés que hasta 1974 seguía luchando por su país
Onoda no se enteró de que había terminado la II Guerra Mundial y vivió casi tres décadas escondido en la selva de Filipinas
Foto ABC
El subteniente japonés Hiroo Onoda murió en un hospital de Tokio a los 81 años de edad por un problema de corazón, tras llevar enfermo desde finales del año pasado.
Onoda no se enteró de que había terminado la II Guerra Mundial y vivió casi tres décadas escondido en la selva de Filipinas “luchando” por su país.
«Victoria o derrota, yo he hecho todo lo que he podido» respondió Hiroo en 1974 tras enterarse de la derrota nipona y que había concluido el conflicto bélico.
El combatiente oriental sólo entregó sus armas cuando su comandante le ordenó abandonar su escondite en una montaña de la isla de Lubang, a 112 kilómetros al sur de Manila.
Al ser encontrado, el soldado conservaba una copia de la orden dada en 1945 por el emperador Hirohito para que los soldados japoneses se entregasen a los aliados; sin embargo él aseguró que “Sólo me rendiré ante mi superior”.
La instrucciones que recibió Hiroo eran las de vigilar y sobrevivir de manera independiente en la zona. Además, él jamás debía rendirse y debía esperar a que llegaran los refuerzos. En la misión, el soldado estaba acompañado por otros tres elementos.
Plátanos, mangos y el ganado que mataba en la selva, fueron los alimentos que consumió Onada para sobrevivir en su misión en Filipinas.
Foto ABC