El sur de Puebla capital con déficit crónico de áreas verdes, alertan habitantes y especialistas
La ciudad ha crecido sin normativa, sin áreas verdes y con asentamientos irregulares
En Puebla cada habitante cuenta con alrededor de 2 metros cuadrados de área verde, muy por debajo de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud, de 11 metros cuadrados.
Esta cifra representa un déficit de áreas verdes que se agudiza particularmente en la zona sur, donde es urgente un reordenamiento territorial integral para conservar los recursos naturales y que permita un equilibrio entre el medio natural y la población. e-consulta recurrió a expertos y ciudadanos para analizar la carencia de áreas verdes en la zona sur de la capital poblana.
La visión ciudadana a partir de un parque
En un primer momento, transeúntes expresaron su molestia ante el descuido de parques vecinales como el ubicado en la calle 105 poniente, entre las calles Tabasco y Sinaloa, perteneciente a la colonia Coatepec. El área verde tiene bancas de concreto, protecciones metálicas y árboles añejos, pero está rodeada por casetas de venta de comida y una variedad de residuos.
Te puede interesar:Amurallan el Parque Biblioteca para inicio de obras de estación …›Ana Minero, madre de familia, expresó su preocupación ante el abandono del parque, donde señaló que “en la noche ya es muy notorio que estén tomando, desnudos, lo que sí afecta porque hay primaria, secundaria y muchas personas pasan por aquí”, criticó.
La vecina sugiere que una alternativa de área verde sea el parque Centenario, laguna de Chapulco, pero este se encuentra a 2.7 kilómetros de distancia. Como madre de familia, le ilusiona un espacio con juegos infantiles, vigilancia y sin personas en condición de calle.
Ante esta última petición, otro transeúnte, Fabián Hernández, aceptó que no conoce los parques del Arte o el Parque Ecológico, pero sí sabe que el de la colonia Coatepec está descuidado. En particular, señaló la existencia de un cuarto en obra negra y con una cobija como cortina: “observe, entran, salen —pura gente mala—, ahí es donde se necesita la autoridad”.
El vecino apuntó que, así como ese, están los parques vecinales de cuadras a la redonda: “lo mismo va a encontrar en uno que está más adelante, otro que está atrás, vea cómo están”, expresó.
La doctora Ligia Catalina Muñoz Arenas, profesora investigadora de la Facultad de Ingeniería Molecular y Tecnologías Sustentables de la UPAEP, destacó que la problemática de áreas verdes es generalizada. Señaló que “son muy pocas de acuerdo con lo que recomienda la OMS, 11 m2 por habitante; nosotros tenemos alrededor de 2 metros cuadrados por habitante”, puntualizó.
La académica destacó el servicio de salud mental que brindan estos espacios: “en zonas donde no existe vegetación, hay más incidencia de que tengan malestar mental”, y refirió a la regla internacional 3-30-300, sugerida por el silvicultor urbano Cecil Konijnendijk y promovida intensamente en España. La norma está diseñada para entrelazar el urbanismo con la salud pública y mitigar problemas como la ansiedad, el estrés o la depresión. Sus tres pilares obligatorios son: 3 árboles visibles: toda persona debe poder ver al menos tres árboles de tamaño decente desde la ventana de su hogar, escuela o lugar de trabajo.
30% de cobertura vegetal: el barrio o vecindario en el que se reside debe contar con un mínimo del 30% de masa arbórea o dosel forestal para evitar el asfalto desnudo y regular la temperatura.
300 metros de distancia: ningún ciudadano debe vivir a más de 300 metros de un parque o espacio verde de calidad (que idealmente tenga una superficie mínima de 1 hectárea). Esto equivale a un paseo a pie de unos cinco minutos.
La investigadora de la UPAEP reconoció que la mayoría de los lugares en Puebla capital no cuentan con esto, pero además apuntó que en la zona sur no hay un parque emblemático donde la gente se pueda reunir para tener esparcimiento, reflexión, relajación o ejercitarse.
Contradicción urbanista e institucional
En la ciudad de Puebla, a partir de los años 50, el mayor crecimiento fue hacia el sur, debido a que había territorio potencialmente urbanizable. Con el paso del tiempo ha crecido, sin normativa con asentamientos irregulares, ni tampoco con las áreas verdes que por ley corresponde, señaló el Dr. José Luis Zeus Moreno Muñoz, director de planeación urbana del ayuntamiento de Puebla en el período 2005-2008.
El urbanista reiteró que la capital poblana a partir del año 2005 solo ofrece de 4.5 m a 2.9 metros por habitante de área verde, muy por abajo y muy alarmante de los indicadores deseables para una vida saludable y ambientalmente rica.
El investigador con 46 años de experiencia volteó la mirada, un poco más lejos, hacia la Reserva Estatal Sierra de Tentzo y el humedal de Valsequillo, las cuales se pensaron con la idea de proteger el medio ambiente y generar riqueza biótica, pureza de aire y renovación de cuerpos de agua en el sur de la ciudad, pero se encuentran en una gran contradicción.
Resaltó que tras el decreto de 2011 que declaró a la Sierra del Tentzo como Área Natural Protegida de jurisdicción estatal en la modalidad de Reserva Estatal para establecer restricciones de jurisdicción estatal el 11 de abril de 2012, pero ‘no cumple las condiciones de reserva del humedal: es excesiva la urbanización, lo está rebasando, y tenemos un doble problema, es zona decretada y sin áreas verdes reales, es decir áreas verdes en uso de suelo, protección de flora y fauna endémica (como bosques de encino y selva baja caducifolia), proliferen la comercialización de predios irregulares y autorizaciones fraudulentas en el área comprendida entre el periférico de Puebla y los límites con los municipios de Tzicatlacoyan, Huehuetlán el Grande, Teopantlán y Santa Clara Ocoyucan.
Apuntó que de forma paralela, el Parque Estatal Humedal de Valsequillo fue declarado Área Natural Protegida de jurisdicción estatal el 11 de abril de 2012, pero ‘no cumple las condiciones de reserva del humedal: es excesiva la urbanización, lo está rebasando, y tenemos un doble problema, es zona decretada y sin áreas verdes reales, es decir áreas verdes en degradación, áreas erosionándose, lago contaminado y ventas irregulares”, aseveró.
Horizontes posibles
El doctor José Luis Zeus Moreno Muñoz afirmó que ‘la realidad ya rebasó a cualquier aplicación de marco normativo, debido a que las juntas auxiliares tienen una dinámica de expansión y crecimiento que están integrando territorialmente la mancha urbana de la ciudad de Puebla.
No obstante, exhortó a un reordenamiento integral territorial que aproveche los recursos naturales de la zona, que reactive la zona del lago, que trabaje en acciones de reforestación y conservación con una visión sustentable e integrando a las poblaciones y sectores.
El urbanista se inclinó por restablecer el equilibrio entre el medio físico natural y la urbanización, es decir ‘por los habitantes que ahí viven y que tienen derechos, pero que también tienen compromisos con su propio territorio y con su forma de vida’. (MCJ)
