Recomendaciones para prevenir trastornos mentales en tus hijos
Vamos a iniciar este análisis primero distinguiendo cómo pasa un “problema hacer trastorno”, de igual manera, lo qué podemos hacer para detectar oportunamente y, por otro lado, destacar que nuestra población a la que nos queremos dirigir en esta ocasión son los padres de familia. El artículo tiene tres momentos a saber, el primero es describir con claridad qué es un “problema” y la manera cuando éste se hace trastorno; el segundo es explicar brevemente 3 recomendaciones para evitar que el problema se haga trastorno y, por último, el tercero es reconocer cómo influye la familia y el contexto social en el crecimiento y desarrollo cognitivo y afectivo de los niños y adolescentes.
Los griegos definían a la palabra Problema como: “Interponer, también era plantear una pregunta, con el tiempo le dieron una connotación de desafío, actualmente es una dificultad, molestia, algo que incomoda” (RAE, 2026). Es necesario darle contexto, es decir, todas las personas tenemos problemas, podemos afirmar que es normal y existen de manera distinta, estos pueden ser: económicos, sociales, educativos, amorosos, familiares, etc. Aquí lo enfocamos a las relaciones familiares, y la manera en que este proceso impacta en el desarrollo cognitivo y emocional de los niños. Más allá de juzgar algo bueno o malo.
En este segundo momento, es hacer algunas recomendaciones a los padres en su relación familiar y de manera particular con sus hijos, la esencia de la recomendación está basada en las aportaciones que hace el Instituto Mexicano de Psiquiatría (IMP). Cuando tengas un problema detectado, trata de solucionarlo dialogando incluso con sanciones o establecer límites, sin recurrir al grito y mucho menos en estado de ebriedad o bajo el efecto de alguna droga. Para esto es necesario, identifica cuál es el problema y piensa en las posibles alternativas existentes y valorar entre ventajas y desventajas de tu forma de transmitir tus mensajes, siempre pensando en la congruente de tu comportamiento y tu lenguaje.
Analiza tu forma de conversar con tu familia, da un paseo por el parque para reflexionar sobre cómo te llevas con cada uno de los miembros de tu familia. Esa actividad hará que te tranquilices y pienses mejor las cosas; si solucionas tus problemas con éxito enseñarás a tu hijo a hacerlo de la misma manera.
Conoce a sus amigos y observa de dónde pudieran venir algunos comportamientos, date un tiempo para platicar con tus hijos y sobre todo no piedras la oportunidad de emitir tu punto de vista sobre algunos riesgos por querer ser como alguien o también no dejes pasar hacer siempre un reconocimiento por sus logros individuales y colectivos.
Por último, educa a tus hijos con valores, no grites y recuerda que la motivación y el reconocimiento son fundamentales en la buena relación de cualquier familia, y hay que hacer énfasis que estas prácticas son tan necesarias al grado de que de ello sea o pude determinar la detonación de un trastorno en el comportamiento de tu hijo.
Por último, o el tercer momento de este artículo, es el impacto de todo lo que pasa en el contexto familiar al desarrollo de los niños y adolescentes en su formación cognitiva y afectiva, muchas veces de esto depende de la manera en que eliges a la pareja ya tus amigos. Tratando de no ir al extremo como la antipsiquiatría (D, Cooper) quien sostiene que toda conducta reprobable de los sujetos es responsabilidad de la familia, o, por el contrario, el conductismo tratando siempre y en todo momento de hacer un condicionamiento de adaptación social a partir de la recompensa o el premio.
La comunicación asertiva es mi recomendación, incluso aprendamos a establecer nuestras diferencias porque de ello depende el crecimiento, no temer a la diferencia de ideas y sí abonar al argumento, de esta manera tus hijos en cualquier intervención van argumentar y no participar de manera ligera. Hasta la próxima.
