La XVIII Cumbre de los BRICS en Nueva Delhi
La XVIII Cumbre de los BRICS se celebró los días 12 y 13 de septiembre de 2026 en Nueva Delhi, bajo la presidencia de India y el lema “Construir para la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad”. El bloque, ampliado a 11 miembros (que representan cerca del 40-50 % de la población mundial y alrededor del 40 % del PIB global), adoptó por unanimidad la Declaración de Nueva Delhi a pesar de divisiones internas, especialmente en torno a los conflictos en Oriente Medio.
El presidente chino Xi Jinping participó de forma destacada. Fue su primera visita a India en siete años, un gesto diplomático significativo. En sus intervenciones, Xi subrayó que el mecanismo BRICS se ha convertido en la plataforma de cooperación más influyente entre mercados emergentes y países en desarrollo.
Destacó el vigésimo aniversario del grupo, su expansión de alta calidad y la necesidad de que el Sur Global actúe como “configurador de reglas” frente al unilateralismo, el proteccionismo y la política de poder.
Xi propuso cinco iniciativas concretas para profundizar la cooperación: una comunidad de código abierto e inclusiva en inteligencia artificial; facilitación del comercio e inversión mediante asociaciones de zonas económicas especiales; economía digital; fabricación inteligente; y desarrollo de talentos tecnológicos. Anunció que China asumirá la presidencia del bloque en 2027 y organizará la XIX Cumbre, abriendo lo que denominó una “tercera década dorada” de cooperación.
Sobre Oriente Medio, Xi instó a los BRICS a situarse “firmemente en el lado correcto de la historia” y a desempeñar un papel pionero en el mantenimiento de la paz. Pidió una solución política, un alto el fuego permanente y completo, el abordaje de las causas profundas y la implementación de la solución de dos Estados para la cuestión Palestina. China se declaró dispuesta a trabajar con los miembros del bloque para contribuir a la paz y la estabilidad en la región del Golfo.
Esta postura se enmarca en su reciente visita a Egipto, donde propuso una nueva arquitectura de seguridad regional liderada por los propios países de Oriente Medio, sin interferencia externa, vinculada al desarrollo y a la seguridad de las rutas marítimas.
También criticó aranceles unilaterales y sanciones sin nombrar países, impulsó reformas en la ONU y el FMI, la cooperación en IA, cadenas de suministro resilientes y el multilateralismo.
El impacto mundial de la cumbre y de la presencia de Xi es relevante. Refuerza la voz del Sur Global en un contexto de tensiones geopolíticas, guerras comerciales y conflictos. China se consolida como actor diplomático clave: mediador potencial en Oriente Medio, impulsor de alternativas económicas y promotor de un orden multipolar más equitativo.
