Opinión

La cumbre Trump-Xi: los acuerdos

René Sánchez Juárez
René Sánchez Juárez

Politólogo y Maestro en Ciencias Políticas. Académico de la BUAP. Sindicalista y dirigente FROC-Puebla. CONLABOR. Ex Diputado Local y Federal

Tras la visita de Estado del presidente chino Xi Jinping a Washington, celebrada entre el 23 y el 25 de septiembre, ambas partes han detallado una serie de consensos que dan continuidad a los esfuerzos de estabilización iniciados en encuentros previos.

El primer y más amplio acuerdo establece el compromiso de construir “una relación constructiva China-Estados Unidos de estabilidad estratégica basada en el respeto, la equidad y la reciprocidad”. Sobre esta base, los líderes se apoyarán mutuamente en las próximas cumbres internacionales: Xi asistirá a la reunión del G20 en Miami en diciembre, mientras Trump participará en la cumbre de líderes del APEC en China en noviembre. 

En el terreno económico, el núcleo de los avances gira en torno a los mecanismos ya esbozados en la cumbre de mayo en Beijing. Se operacionalizaron el Consejo de Comercio (Board of Trade) y el Consejo de Inversión Estados Unidos-China. Ambos países alcanzaron un arreglo de reducción arancelaria recíproca por 30.000 millones de dólares en bienes no sensibles. Además, se extendió la tregua comercial vigente hasta el 10 de enero de 2027, lo que otorga un margen adicional de dos meses para negociar cuestiones pendientes como las tierras raras y las compras agrícolas. China se comprometió a importar al menos 10 millones de toneladas métricas de carbón estadounidense en 2027 y otras tantas en 2028. 

En inteligencia artificial, se acordó establecer un diálogo formal China-EE.UU. para intercambiar puntos de vista sobre riesgos y beneficios, con la próxima ronda prevista para noviembre. También se creará un canal bilateral de comunicación para incidentes relacionados con la IA. En el ámbito militar, las fuerzas armadas de ambos países se comprometieron a concluir cuanto antes un memorando de entendimiento sobre comunicación y prevención de crisis, además de continuar la cooperación en la búsqueda de restos de militares estadounidenses en China. 

Sobre asuntos internacionales, Trump y Xi coincidieron en que Irán debe cumplir su compromiso de no desarrollar armas nucleares y en que ninguna nación o institución puede imponer peajes en vías fluviales internacionales. Recuerda, además, que ambos países fueron aliados en la Segunda Guerra Mundial. Como gesto de diplomacia cultural, Estados Unidos dio la bienvenida a la llegada de dos pandas gigantes en préstamo al zoológico de Atlanta. 

Aunque los comunicados oficiales coinciden en lo esencial, persisten matices: Washington destacó con más fuerza las compras de carbón y el alcance de las exenciones arancelarias, mientras Beijing puso el acento en la estabilidad estratégica y la no intervención en asuntos como Taiwán. Analistas coinciden en que se trata de avances tácticos más que de una resolución definitiva de las tensiones estructurales. Los próximos encuentros en el APEC y el G20 serán la prueba de fuego para transformar estos consensos en resultados duraderos.