Opinión

Hay rectora para mucho rato en la BUAP

Josél Moctezuma
Josél Moctezuma

Periodista con más de 20 años de experiencia en radio, prensa escrita, medios digitales y producción de noticias para televisión. Ha colaborado en medios como Grupo ACIR, Periódico 24 Horas, Parabólica MX, Los Fuertes MX, Contrastes Puebla, Diario ABC y Enlace Noticias. Además, fue corresponsal en Puebla para Panorama Informativo y 88.9 Noticias, de Grupo ACIR Nacional. Es fundador y director de la plataforma informativa www.noticiasconmoctezuma.com⁠, así como coordinador de ediciones regionales del periódico La Opinión, Diario de la Mañana.

A los traidores que la rodean les toca decidir si se suman al “vamos juntos” o se quedan viendo pasar la historia

La autonomía universitaria es como el tronco de un ahuehuete: puede recibir la sombra y el riego de quien pasa, pero no se deja trasplantar; sus raíces son de la casa. Esa imagen se sintió este domingo en el salón Barroco del Edificio Carolino, donde Lilia Cedillo Ramírez rindió su primer informe de labores de este periodo ante el Consejo Universitario de la máxima casa de estudios de Puebla.

La rectora no dejó lugar a dudas: “Hay rectora para un buen rato; mi periodo termina el 4 de octubre de 2029; vamos juntos“. La sala le respondió con un coro de “¡Hasta el 29!”. Más que una porra, fue un respaldo de comunidad, de quienes ven en ella a una rectora cercana, que camina con sus estudiantes y no solo les habla desde la tribuna.

El mensaje político llegó también del gobernador Alejandro Armenta. Fue claro: “¡Fuera manos!”, dijo, y advirtió que quien quiera mancillar la autonomía tendrá que irse. Reconoció a Cedillo como la primera mujer al frente de la BUAP, afirmó que “es tiempo de mujeres” y se comprometió a igualar gradualmente, hacia 2030, el subsidio estatal con el federal. Ese compromiso conviene recordarlo cuando llegue el presupuesto.

Armenta pidió a la rectora no hacer caso de las voces que dicen que la quieren quitar o que “su estado de salud no es bueno”.

Lilia Cedillo, por su parte, defendió el diálogo con los gobiernos estatal, municipal y federal sin renunciar a su independencia.

Cooperar no es subordinarse. La autonomía no es aislamiento, pero tampoco permiso para que alguien meta la mano.

Los resultados dan sustento al discurso: presencia en 32 sedes del estado; 75 mil becas (15 mil financiadas por la propia BUAP); ingreso directo; profesionalización del personal; nuevas microcredenciales y obras en las unidades académicas.

Cada nuevo estudiante confirma que ser BUAP sigue siendo un orgullo. Hay un lobo BUAP en las aulas de Puebla, en los laboratorios del país y en cualquier rincón del mundo donde un egresado presume su camiseta.

Hay, además, un mensaje para los enemigos de la casa, los de afuera y los de adentro. Los de afuera quieren intervenir en la vida universitaria y a ellos ya se les dijo que no. Los de adentro son más peligrosos, porque desde un puesto directivo conspiran, simulan lealtad o esperan que la rectora tropiece. A mi juicio, en los pasillos de la institución existen directivos y se conocen sus nombres que juegan a la traición.

Quien traiciona los ideales y valores de la BUAP traiciona a Puebla, porque esta universidad es una de las pocas instituciones que todavía garantizan un futuro a su gente.

La rectora ya dijo que se queda hasta 2029. A los traidores qué la rodean les toca decidir si se suman al “vamos juntos” o se quedan viendo pasar la historia.

BUMERÁN:

Hace unos días comenzó una intensa campaña de desprestigio a través de redes sociales y desde el anonimato en contra del primer equipo de la rectora, es solo una evidencia fehaciente de que los enemigos están dentro, pero como buenas mascotas reciben el alimento desde fuera.

Nos leemos pronto.