Opinión

FILOSOFÍA ARISTOTÉLICA: LA JUSTA MEDIANÍA

Miguel Ángel García Muñoz
Miguel Ángel García Muñoz

Periodista con más de cincuenta años de trayectoria profesional, cuya vida ha estado dedicada a narrar la historia política, social y económica de Puebla y de México.

Después de más de 2 mil años, el pensamiento de Aristóteles está fresco.

Aquí una pequeña muestra:

“¿Alguna vez te has preguntado por qué parece que la sociedad siempre termina poniendo a incompetentes, corruptos o tiranos en el poder?”.

“El ser humano es un animal político, no puede vivir fuera de la sociedad”.

“Si dices que no te importa la política, estás dejando que otros decidan tu destino. El que no necesita vivir en sociedad es una bestia o un dios; tú no eres ninguno de los dos, eres un ser humano que necesita leyes, calles seguras y justicia. Renunciar a opinar es renunciar a tu humanidad”.

“Te han hecho creer que el gobierno solo sirve para cobrar impuestos y construir carreteras, pero el verdadero propósito del estado es crear un entorno donde todos podamos florecer y vivir una vida buena. Entonces, si el estado es para nuestro bien, por qué todo se pudre”.

“Todos los sistemas políticos se corrompen cuando los gobernantes dejan de gobernar para el pueblo y empiezan a gobernar para sus propios bolsillos”.

“La monarquía, el gobierno de un solo hombre noble, se corrompe y se convierte en tiranía cuando ese hombre usa el poder con crueldad y lo utiliza para aplastar a sus enemigos. El tirano gobierna por puro terror”.

“La aristocracia, el gobierno de los más preparados, se corrompe y se convierte en oligarquía. Esto es cuando un pequeño grupo de multimillonarios secuestra el país para hacerse aún más rico exprimiendo a la clase trabajadora sin piedad”.

“La democracia, la más peligrosa, el gobierno de la mayoría, si no está educado inevitablemente colapsa y se convierte en una democracia corrompida, en una demagogia. Un demagogo es el parásito de la democracia, es el político manipulador que no tiene ningún plan real para mejorar el país. Su única estrategia es utilizar palabras ruidosas, estudiar los miedos de la gente y decirle exactamente lo que quiere escuchar. Cuando la masa está asustada o empobrecida deja de pensar con la cabeza y empieza a pensar con el hígado”.

“El demagogo no te pide que razones, te pide que odies, así roba tu voto. El truco más viejo del demagogo es inventar un enemigo, te dirá que todos tus problemas son culpa del extranjero, de los ricos, de los pobres o del país vecino. Si logra que odies a un grupo, tú lo verás a él como un salvador”.

“El líder que adula y te da regalos rápidos en lugar de soluciones reales, te está tratando como un niño tonto”.

“La adulación a la masa es la enfermedad mortal que destruye a la república desde adentro. ¿Y cuándo es más fácil que aparezca este tirano mentiroso? Cuando hay una desigualdad extrema. Si hay un grupo extremadamente rico y una mayoría aplastante muriendo de hambre, la sociedad se parte en dos mitades que se odian a muerte”.

“Los extremadamente ricos crecen arrogantes y malcriados, creen que las leyes no aplican para ellos y solo saben mandar como tiranos, jamás saben obedecer ni dialogar; pero también la pobreza extrema destruye el alma. Los que viven en la miseria absoluta se vuelven envidiosos y desesperados, no tienen tiempo para la moral ni para pensar, están dispuestos a seguir a cualquier monstruo que les ofrezca un pedazo de pan”.

“La única salvación, la cura para la locura de las naciones es el justo medio. Una sociedad solo sobrevive si tiene una clase media inmensa, fuerte y educada. Es el ancla del barco. La clase moderada no tiene la arrogancia de los ricos ni el odio ciego de los miserables, es la única capaz de escuchar a la razón. Un país sin clase media está condenado a matarse en una guerra civil constante”.

“Un pueblo que no razona, que no lee, que no piensa, es el rebaño perfecto”.

POSDATA: ¿Y tú a dónde perteneces?