Opinión

El TDAH y el aprendizaje en niños, un problema recurrente

Benigno Romano Romano
Benigno Romano Romano

Director del Centro Estatal de Salud Mental de Servicios de Salud del IMSS-Bienestar y catedrático en la Universidad Pedagógica Nacional Unidad 211 Puebla.  

La presencia del Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en niños y los procesos de aprendizaje en niños es un fenómeno que debe preocupar y ocupar, justo porque su evolución y la manera de camuflaje que presenta es de tendencia alta, es decir cada vez se detectan más niños que presentan los rasgos de TDAH. El año pasado, en 10 meses en el Centro Estatal de Salud Mental, (CESM) concretamente en el área de paidopsiquiatría se registraron 1700 consultas, de éstas el 50% de los trastornos atendidos fue justo TDAH.  Este trastorno que se considera neuropsiquiátrico y tiene algunas características que podemos señalar, un niño con diagnóstico TDAH, a).- generalmente es incapaz de poner atención más de 5 minutos, b).- es disperso, es decir quiere hablar de muchos temas sin concluir ninguno, c).- no controla el impulso y d).- es poco tolerante a la frustración, todo esto es un escenario complicado para los procesos de aprendizaje en la escuela y tal vez por esa razón casi siempre los primeros en sospechar que un niño tiene TDAH es el maestro, es difícil que en la casa se den cuenta, pero aun detectando lo más frecuente es cansarlo físicamente creyendo que con ello todo pueda caminar mejor.

Ante este escenario surgen algunas preguntas frecuentes:

1.- ¿El TDAH se quita?; 2.- ¿Cuál es el origen de este trastorno?    3.- ¿Que tratamiento debe recibir alguien con TDAH?, estas son algunas de las preguntas frecuentes, respecto a la primera los trastornos NO se quitan, se controlan, casi siempre se deben medicar, pero el acompañamiento psicológico y de la familia son medulares para tener un joven con el trastorno, pero competitivo y sin aumentar los riesgos para desarrollar más trastornos como el de la violencia (IRA contenida o el de adicciones).

Respecto a la pregunta 2, este trastorno no se sabe con exactitud su origen, pero si se sabe que tiene una afección bioquímica en el cerebro y una posible causa que se aproxima es que la madre durante el embarazo haya fumado. Y la respuesta de la tercera pregunta cuando un niño tiene ya su diagnóstico se pueden hacer muchas cosas favorables e incluso hacer niños brillantes ya que una sus características también es que estos niños son altamente inteligentes y muy sensibles, y desarrollan otro trastorno que se llama trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

Desde el punto de vista de la psico educación es necesario conocer algunos aspectos básicos como sobre el desarrollo infantil y conocer cómo funciona y organiza el cerebro toda la información que le llega todos los días,  lo curioso del trastorno en cuestión es como evoluciona o como se camuflaje, podemos señalar que en un seguimiento de 50 expedientes de diagnóstico de TDAH, entre niños de 5 y 10 años, 5 años después estos mismos niños tendrían 10 y 15 años respectivamente y encontramos que se hicieron adolescentes adictos, jóvenes violentos, poco tolerantes y niños con muchos problemas de aprendizaje.

Las recomendaciones para tener calidad de vida serían:

1.- Hay que acompañar con fármacos

2.- Hacer ejercicio físico

3.- Hacer ejercicios mentales tales como la meditación

4.- encontrar su vocación. Arte, música, pintura, etc.

5.- Hacer Psico-educación a los familiares.

A manera de conclusión, si vemos el desarrollo infantil como una etapa medular para hacer jóvenes fuertes, seguros, alejados de los factores de riesgo, es necesario darle su justa dimensión a cada una de estas áreas que componen al sujeto lo bio, lo psico y lo social. De lo contrario una de las 3 va a afectar siempre a la otra, a lo que se conoce como Psico somatización, Decía el Dr. Juan Ramón de la Fuente que “el medico que solo de medicina sabe, ni de medicina sabe” señores padres de familia hagan un esfuerzo por comprender algo más allá de lo que dicen sus hijos en lenguaje verbal, hay muchas maneras de comunicar o pedir ayuda, y a veces es a gritos, pero con un lenguaje de indiferencia.

Hasta la próxima.