Opinión

EL ROBO A LOS MUSEOS

Miguel Ángel García Muñoz
Miguel Ángel García Muñoz

Periodista con más de cincuenta años de trayectoria profesional, cuya vida ha estado dedicada a narrar la historia política, social y económica de Puebla y de México.

Los museos de Puebla estuvieron a punto de extinguirse por el capricho de Rafael Moreno Valle Rosas y su PANdilla.

No es exageración.

La orden que giró era desvalijarlos para llenar el Museo Internacional del Barroco, su “obra maestra” encargada al arquitecto japonés Toyo Ito que costó una fortuna y forma parte de la deuda multimillonaria que tiene Puebla por las obras fraudulentas inscritas en las APP y los PPS.

Lo de barroco era puro cuento que pretendía justificar con pinturas y esculturas de aquel periodo sacadas de donde fuera, al fin que su palabra era ley entre sus súbditos.

Al no contar con acervo propio recurrió a los museos del Alfeñique, al Dean, el Bello, la Biblioteca Palafoxiana, la BUAP, la Catedral. Y nadie dijo nada; era la palabra del jefe político que ninguno se atrevía a contradecir, so pena de ser despedido y recibir un golpe de celular en la cabeza.

En su momento escribí que uno de sus cómplices había sido Sergio Vergara Berdejo, quien fue gerente del Centro Histórico, delegado del INAH, secretario de Cultura, siendo apapachado por Moreno Valle, Miguel Barbosa y Sergio Salomón Céspedes, a pesar de las múltiples denuncias por malos manejos en los cargos que ocupó.

Las obras, supuestamente, se gestionaron como un préstamo y nunca se devolvieron.

Algunas de incalculable valor.

¿A qué residencias fueron a parar?

Esto no es nuevo, pues lo mismo sucedió con la remodelación del zócalo de la capital poblana y el atrio de la Catedral, desapareciendo la laja que fue suplantada por mosaico rústico; la fuente de San Miguel que ya no es original; la fuente de Los Frailes cuyo material fue sustituido por material poroso.

El gobierno morenovallista entra en el renglón de la ignominia, comparado con el de Mariano Piña Olaya, el guerrerense que consiguió su acta de nacimiento en Champusco, decían sus propios funcionarios y quien, por cierto, inició la expropiación de terrenos en lo que es hoy Lomas de Angelópolis, La Vista y Sonata.

POSDATA: Ojalá que en verdad se investigue y se denuncie a los responsables del robo a los museos de Puebla.

Es verdad: ya no está Rafael Moreno Valle Rosas, pero quedaron muchos de sus funcionarios que han perdido el miedo y han reaparecido sin ningún rubor, cómplices de su infausto gobierno.